La Princesa de Asturias, de nuevo impresionante, confirmó de alguna forma con esta última aparición lo que empezó a intuirse en la cena de despedida que tuvo lugar en Mallorca a finales de agosto: que ha sido capaz de remontar el umbral del dolor y que puede separar lo que no sirve para hacer valer lo que realmente importa en la vida
© 2000-2007, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)