Para que Brooklyn, de ocho años, Romeo, de cinco, y Cruz, de dos, se sientan en Los Ángeles como en casa, la familia Beckham ha adoptado alguna de las costumbres norteamericanas, entre ellas, Halloween. Su casa pudo ser fotografiada estos días con esqueletos de plástico colgando de los árboles o las míticas calabazas adornando el jardín