Iniciar sesión

Ayuda
 Inicio  Una íntima ceremonia  Salma Hayek, Glora Estefan,...  Así fue la fiesta  Sesión fotográfica  Galería de imágenes
1 de 5  
Vestida con un impresionante vestido de corte romántico diseño de Christian Lacroix, la joven mexicana que fue elegida la chica más guapa de su país en 1988, estaba todavía más bella si cabe. Adriana Abascal, ahora ya Adriana Villalonga, eligió como único adorno para el día de su boda unos impresionantes pendientes de perlas y brillantes que le había regalado Juan Villalonga. Tampoco llevó cola sino un sencillo velo que realzaba su elegante traje.
El consejero delegado de Univision, la cadena más importante de habla hispana en Estados Unidos, y consejero delegado de Espirito Santo, confesaba antes de la ceremonia: "Adriana me ha mejorado tanto humanamente como profesionalmente, es decir, me ha ayudado a ser mejor persona y mejor profesional", mientras que su futura esposa, aseguraba: "Juan me ha enseñado a disfrutar la vida y a crecer interiormente. A su lado he aprendido muchas cosas y, sobre todo, a ser feliz".
El feliz matrimonio posaba después emocionado en la mansión del exclusivo barrio de Holmby Hills, entre Bel Air y Beverly Hills, donde residen. Juan Villalonga y Adriana Abascal, sonrientes, cedieron gran parte del protagonismo a la preciosa Paulina, su hija de catorce meses.
1 de 5