Tita Cervera parece dispuesta a limar asperezas con su nuera, Blanca Cuesta
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La llegada del pequeño Sacha ha traído la paz a la familia Thyssen
26 FEBRERO 2008
Parece que en el hogar de los Thyssen las aguas se han calmado. La llegada al mundo del pequeño Sacha Thyssen el pasado 30 de enero podría haber apaciguado las relaciones entre Carmen Cervera y su nuera, Blanca Cuesta. La Baronesa acudió en el día de ayer a la casa que su hijo y su nuera tienen en Barcelona. Cuando falta muy poco para que Sacha cumpla su primer mes de vida, Tita quiso ver cómo se encuentra el primogénito de su hijo Borja.
La discreta visita de la Baronesa tiene un significado muy especial ya que es la primera vez que la baronesa acude al domicilio estando Blanca en él. De esta manera, se puede decir que las relaciones entre suegra y nuera parecen ir a mejor. La Baronesa salió de la residencia de los Thyssen-Cuesta sentada en la parte de atrás de un coche y no quiso hacer comentario alguno sobre cómo se encuentra el pequeño Sacha.
Las visitas de la Baronesa al hogar de su hijo en la Ciudad Condal se producían en contadas ocasiones y siempre que Blanca se encontraba ausente. Desde que la modelo apareciera en la vida de su hijo Borja, Tita Cervera siempre ha expresado su oposición a esta relación. Su ausencia en la boda de los jóvenes parecía haber sentenciado las relaciones entre la pareja y la Baronesa. Sin embargo, la llegada de un nieto podría haber servido para que queden aparcadas todas las desavenencias familiares.
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