Paris Hilton -aquí en imagen de archivo- estuvo este fin de semana en dos clubs de Hollywood a pesar de que había asegurado que iba a dejar las fiestas
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones
10 JULIO 2007
Poco le han durado a Paris Hilton las intenciones de cambiar de vida. La rica heredera más polémica y famosa del planeta aseguraba tras su mes en la prisión de Lynwood que quería cambiar, se iba a dedicar a ayudar a otros y, como primera medida, iba a dejar de ir a tantas fiestas. Claro que no contaba con la tentación de la fiebre del viernes noche y la del sábado noche.
Paris y su hermana Nicky baila en el club de Hollywood Les Deux el viernes y el sábado llegaron en limusina negra y con chófer a la discoteca Area, un local al que también van asiduamente otras rebeldes de Beverly Hills como Britney Spears y Lindsay Lohan. Paris se emocionó al reencontrarse con sus amigos de fiesta: “Estoy muy feliz de estar de vuelta con mis amigos” y para celebrarlo se quedó con toda la pista animándose a bailar cuando sonó su single Stars are blind.
Un espectador feliz de haber podido disfrutar del espectáculo comentaba después: “Se estaba riendo, divirtiéndose, bailando, hablando con todo el mundo y riendo con las chicas de su mesa”. Paris eligió un atuendo llamativo y discotequero, medias de rejilla, vestido negro muy ajustado sobre el que asomaba el sujetador y sombrero estilo gangster con el que pudo interpretar algunos pasos de baile. Su regreso a los clubs de Los Ángeles ha sido inolvidable.