Ana Aznar, que
dará a luz a su segundo hijo este invierno, con un traje premamá en rojo y una estola
de visón trenzado
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Elena Cúe, mujer de Alberto Cortina, con un vestido estilo años cincuenta
18 OCTUBRE 2005
Elena Cué y Alberto Cortina,
Ana Aznar y Alejandro Agag y
Nuria González y Fernando Fernández-
Tapias acudieron juntos al enlace
del empresario Roberto Purino
en Portofino. No es excepcional verlos
cenando juntos o compartiendo
escapadas de verano, y ahora han
coincidido en la boda de un amigo
común.
Los invitados llegaron en un avión
privado al aeropuerto de Génova. Allí
se vivió el tierno reencuentro entre la
hija del ex presidente del Gobierno y
Alejandro Agag, que ya se encontraba
en Italia de viaje de negocios. Los dos
se dieron un efusivo abrazo en presencia
de Elena Cué, que les observaba
divertida. Se da la circunstancia de
que tanto Elena Cué como Ana Aznar
se encuentran embarazadas, y quizá
por ello había una complicidad especial
entre ellas. A la mujer de Alberto
Cortina, que será madre por primera
vez el próximo mes de marzo, se la
veía radiante de felicidad.
Jóvenes y elegantes
Las tres parejas se alojaron en el
mismo hotel y partieron juntas hacia
la boda. Ana Aznar eligió para la ocasión
un vestido rojo de corte premamá,
que combinó con una estola de
visón trenzado. La hija de José María
Aznar y Ana Botella y Alejandro Agag
se convertirán en padres por segunda
vez este invierno. En color coincidieron
Nuria González y Elena Cué, las
dos de rosa palo. Mientras
que la esposa de
Fernando Fernández-
Tapias eligió un vestido
que dibujaba su silueta
con pedrería en plata,
la mujer de Alberto
Cortina se decantó por
un vestido estilo años
cincuenta, con falda de
vuelo y chaquetita a juego.
A pesar de estar embarazada
de cuatro meses,
no era un vestido
premamá.
Elegantes y
juveniles, cada una en
su estilo, las tres jóvenes
con sus parejas formaban
una alegre pandilla
que en Portofino —ese
pintoresco lugar que
por su encanto se ha
convertido en uno de
los centros de peregrinación
y veraneo de la
alta sociedad italiana—
disfrutaron del enlace,
que se celebró en la
más estricta intimidad,
por deseo de los novios.