27 NOVIEMBRE 2001
Ana Obregón se desplazó estos días
hasta Zaragoza para presentar una
selección de relojes y joyas de Chopard,
firma joyera de la que es imagen desde
hace más de tres años.
La popular actriz fue la estrella de la
velada, a la que también asistieron numerosas personas. Ana llevaba para la
ocasión un vestido negro estampado
en flores y una estola de visón, conjuntado con unos pendientes a juego con
una pulsera y un anillo.
La actriz, como
informábamos, está inmersa en la grabación de la serie de televisión de la
que, además de protagonista, es guionista.
—Ana, una vez más, no podías faltar
a la presentación de una nueva colección de joyas de Chopard.
—Ya somos como de la familia, porque acabas cogiendo cariño. Llevo
siendo su imagen durante tres, casi
cuatro años, y la verdad es que estoy feliz, ya que es una familia maravillosa.
Hacemos un montón de actos benéficos y hemos colaborado con todas las
fundaciones, incluso con la de Josep
Carreras.
’El corazón, la mayor joya de las personas’
—¿Qué tipo de joyas prefieres?
—Personalmente, pienso que la
mayor joya la llevan las personas en el
corazón. Me gustan las joyas sencillas,
pero con algún tipo de creatividad.
Me gustan las joyas que tienen ese nivel de imaginación a la hora de hacerlas.
—¿Una joya sería un buen regalo
para sorprenderte?
—Como decía Zsa Zsa Gabor, “nunca he odiado lo suficientemente a un
ex marido como para devolverle sus
diamantes”. No me han regalado diamantes, pero un buen regalo podría
ser una joya o chocolate, porque me
encanta.
Los nombres de su familia
—¿Te sorprenderían si te regalaran
un anillo de compromiso?
—No, gracias. Prefiero unos bombones a un anillo de compromiso.
—¿Cómo marcha tu nuevo proyecto
profesional como guionista de televisión?
—Estoy feliz porque es un sueño.
Una idea mía con un equipo maravilloso. Es como un segundo hijo que estoy
teniendo, pero es mucho trabajo y requiere mucho esfuerzo, ya que lo tengo que supervisar todo.
—¿Te gustaría que tu hijo participara como actor?
—No, aunque muchos personajes
llevan los nombres de mis hermanas,
de mis sobrinos y el de mi hijo.
—¿Se podría considerar una serie
autobiográfica?
—Para nada. Hay un niño que se llama Alejandro y que es igual que mi
hijo, porque es muy travieso. Me ha
ayudado mucho tener a mi hijo y mis
sobrinos. Si no eres madre, es muy difícil escribir una serie con niños.
—Ultimamente, Alessandro Lequio
se ha convertido en el centro de la polémica a raíz de sus relaciones sentimentales. ¿Te ha afectado en algún aspecto de tu vida?
—Alessandro es mayor para hacer lo
que sea. Como padre es fantástico. Lo
demás no me preocupa. Cuando eres
un personaje famoso, la gente que te
rodea sufre, pero a mí me da igual.
Comprendo que es su trabajo, pero yo
no puedo estar preocupada por todo
lo que se dice de mí. Hay que atraer audiencia diciendo tonterías o ridiculizando.