 | Arantxa Sánchez Vicario, con chaqueta y echarpe de Lanidor, muestra el elegante estilo de una deportista |
 | Espectacular imagen de Arantxa Sánchez Vicario, rodeada de bolsos de Tous, con un vestido de Javier Larrainzar |
 | Arantxa, con un abrigo beige con cuello de piel y botas, todo de Valentino, y pantalones de Etxart&Panno |
 | La tenista, con un traje de cuero de Javier Larrainzar y jersey de Etxart&Panno, declaró: "Cuando abandone las pistas empezaré a tener hijos" |
|
30 NOVIEMBRE 2000
Arantxa Sánchez Vicario es la deportista española que más triunfos ha conseguido durante su carrera profesional. Fuera de las pistas colabora con la Fundación Sánchez Vicario de Ayuda al Deporte para Niños y la de Enriqueta Villavechiahace de Ayuda para Niños con Cáncer, es canguro de sus sobrinas Alba y Julia y pasea a sus perros por el puerto olímpico de Barcelona, ciudad que la vio nacer. En una entrevista a la revista ¡HOLA!, Arantxa Sánchez Vicario muestra el joven y elegante estilo de una deportista, tras cumplir seis meses de su boda con el periodista Joan Vehils.
–¿Cómo has conseguido ser la número uno en el tenis mundial?
–Al nacer en una familia de tenistas quería hacer lo mismo que mis hermanos. Desde pequeña tuve muchas dotes para jugar. Siempre quise ser la número uno y ya lo he logrado. Soy privilegiada, pues hago lo que me gusta y he conseguido ser la mejor en mi deporte, siempre con la ayuda de mi familia, que ha sido muy importante.
–¿Cómo era convivir con Martina Navratilova, Steffi Graf, Gabriela Sabatini... la élite del tenis mundial?
–Lo recuerdo como ahora, había mucha rivalidad, pero también teníamos muy buena relación fuera de las pistas. Me da un poco de pena porque ya no queda ninguna, Steffi, Sabatini, la única que queda es Mónica. Nos hace mucha ilusión vernos, ¡llevamos tantos años ya allí!...
–En tu carrera, ¿te planteaste en alguna ocasión abandonar el tenis?
–No. Nunca he llegado a plantearme dejarlo, aunque siempre hay momentos mejores que otros, como en 1997, que las cosas no me fueron tan bien... Gracias a Dios, tuve a mi familia, sobre todo a mi hermano Emilio que es el que me empezó a entrenar. Comencé otra vez desde cero y gané de nuevo el Roland Garros. Es normal tener un año malo después de dieciséis buenos.
–Después de tantos años viajando, ¿te consideras ciudadana del mundo?
–Me siento española y represento a mi país en todas las partes adonde yo voy. Y es muy bonito saber, al estar más tiempo fuera que en mi propia casa, que desde España está todo el mundo pendiente de ti.
–¿Al casarte con Joan te propusiste ser la esposa número uno, como en las pistas de tenis?
–(Se ríe) Es una faceta diferente y estoy encantada. Intentamos pasar el mayor tiempo posible juntos, aunque tanto mi trabajo como el suyo no nos lo permiten.
–¿La emoción del día de tu boda fue como la que sentiste cuando en 1989 ganaste el Roland Garros?
–Fue diferente. No puedes comparar una cosa con la otra, en el ochenta y nueve sólo tenía 16 añitos, estaba en la flor de la vida. Ahora, con 28 piensas que te casas para toda la vida. Ese día lo disfrutamos los dos, fue nuestro día y estuvo toda la gente querida, que es lo más importante.
–¿Cómo nos defines estos seis meses?
–Estoy encantada.
–Joan es periodista y conoce bien el mundo detrás de las cámaras, ¿qué consejos te da al respecto como mujer y como personaje público?
–Él me conoce mejor que nadie e intenta ayudarme lo máximo posible, igual que yo a él; por eso tenemos tan buena relación.
–Debe ser duro renunciar a los hijos por el éxito profesional, aunque sea momentáneamente, ¿no?
–Sí, es muy difícil, al estar en el alto nivel, tener hijos; o una cosa o la otra, para poderte dedicar a hacerlo bien. Pero en cuanto deje de jugar, empezaré a tener hijos, porque me encantan los niños. Todo llegará.
–¿Qué sabor de boca te ha dejado Sydney?
–Para mí fueron los cuartos Juegos Olímpicos, una maravilla, porque participar en unos Juegos siempre es una ilusión tremenda. Me quedé al borde de ganar una medalla, pero creo que hice una buena actuación.
–¿Algún rincón de tu casa tiene hierba o tierra batida?
–Hay un cuadro que me regalaron cuando gané Roland Garros, es tierra batida con la línea y una raqueta antigua.
|