20 OCTUBRE 2000
La moda ha sido declarada expresión artística. Prueba de ello es la retrospectiva que el Museo Guggenheim de Nueva York ha realizado sobre Giorgio Armani. La exposición, que llegará la próxima primavera a Bilbao, conmemora los 25 años de carrera del modisto italiano.
La muestra se abrió con numerosos famosos vestidos con ropa del anfitrión. Él lideró el desfile de celebridades integrado por Claudia Schiffer, Michelle Pfeiffer Isabella Rossellini, Lauren Bacall, Claudia Cardinale, Joaquin Phoenix, Jeremy Irons, Billy Crystal y Glen Close, entre otros.
El diseñador de Hollywood
La presencia de los más importantes representantes de la meca del cine estaba muy justificada. Parte de las 400 prendas que se exhiben en el Guggenheim de la ciudad de los rascacielos, muestrario de una carrera que durante un cuarto de siglo ha empujado la moda hacia direcciones innovadoras, se centra en los vínculos del diseñador con Hollywood.
La exposición exhibe muchos de los vestidos lucidos sobre la elegante alfombra roja de los Oscar. O esos que tan bien paseó Richard Gere en su película American Gigolo.
Armani ha definido su obra como “disfraces para la escena mundial”. Piezas pensadas, dice, para “proveer un fondo sobre el que cada uno puede expresar su individualidad”.
El comisario de la exposición, Harold Koda, afirmó: “Armani permitió la transición a los hippies de los sesenta hacia la nueva moda de los setenta, comportándose acorde a su edad y estilo”. “El modisto italiano –añade Koda- anticipó otro importante cambio cultural: que las mujeres ejecutivas mantuvieran su femineidad y no aparecieran como malas copias de los hombres”. Es evidente que en estos días Nueva York rinde culto a Giorgio Armani.