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9 OCTUBRE 2000
La pasarela de la moda de Milán ha concluido, después de ilustrar las propuestas para la primavera-verano de algunos de los nombres más famosos del diseño, como Trussardi, Dolce&Gabbana, Gianfranco Ferré o Donatella Versace.
Naomi Campbell fue la gran estrella en el desfile de Ferré, quien presentó una moda llena de destellos africanos, con modelos negras que lucieron sus vestidos de tul cubiertos de pequeños cristales y enormes capotes de tafetán.El público aplaudió ante la presencia de Naomi con un espectacular vestido con finas tiras de piel de pitón y falda de plumas. La modelo dejó una estela de elegancia y sensualidad, ayudada por los tonos beige y sepia que coronaban esta fiesta de la moda. La Diosa de ébano desfiló con la elegancia natural que le caracteriza, poniendo así el punto y final a la espectacular Semana de la Moda de Milán.
Por su parte, el diseñador Karl Lagerfeld propuso una mujer agresiva, más bien una gladiadora moderna, con tacones de vértigo de los que penden cadenas y cinturones con pinchos.
La colección de D&G se despidió con un sabor muy de los ochenta y contó con la top model Giselle Bundchen, una de las más cotizadas del momento.
Por su parte, Versace se inspira en sí mismo, con sus estampados y sus drapeados, los escotes en V hasta el ombligo, y las caídas por la espalda, creando una mujer agresiva y delicada al mismo tiempo.
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