Elegantísimo vestido en tul y
encaje marfil, de Balmain
LA GRAN ILUSIÓN:
NOVIAS EN PRIMAVERA
Si en verano las novias se atreven con escotes en sedas y
encajes,
la primavera envuelve su gran ilusión en tules y juegos de
transparencias.
Los corsés se erigen en protagonistas de esta
estación de grandes
amores. Velos y tocados aún conservan la cándida función
de
esconder la mirada tímida de la novia quien, paso a paso, camina
irradiando el mágico poder de la esperanza.
Cada firma aporta detalles llenos de sorprendente
originalidad.
Eso sí, el blanco y su pureza permanecen como color
único para las novias.
Vestido en seda y fibras
ópticas luminosas, de Lapidus