Según un estudio, puedes reducir el riesgo de padecer diabetes con este tipo de entrenamiento

Realizar un entrenamiento de fuerza, junto con una correcta alimentación y sin dejar de lado el ejercicio cardiovascular ha demostrado ser de gran ayuda a la hora de prevenir la diabetes tipo 2.

Por Cristina Soria

La diabetes tipo 2 es el tipo más común de esta enfermedad, y los casos no dejan de aumentar de manera vertiginosa en las últimas décadas (la padece el 14% de la población). Los datos son preocupantes, es cierto, por eso debemos poner la mirada en la forma que tenemos de prevenir este tipo de diabetes.

Porque esa es la buena noticia, que podemos hacer mucho para evitar desarrollarla, y que en ningún caso se trata de hacer cosas difíciles o imposibles; más bien se trata de desarrollar buenos hábitos de vida que ayuden a nuestra salud en general. A cambio, podríamos evitar una enfermedad que supone un gran riesgo para nuestra salud y que está considerada como una de las principales causas de muerte en nuestro país.

La prevención de la diabetes tipo 2 se sustenta sobre dos pilares básicos que son la alimentación y el ejercicio físico. En cuanto a la comida, opta por los placeres y beneficios de la dieta mediterránea, abraza la comida real y evita los azúcares añadidos y de rápida absorción. Y en lo referente al ejercicio físico, haz que forme parte de tu rutina diaria. Muchas personas comienzan a adoptar estos hábitos una vez que han desarrollado la enfermedad, pero imagínate qué bueno sería que pudieras evitarla si tomas conciencia a tiempo.

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Los sorprendentes beneficios del entrenamiento de fuerza

Realizar ejercicio físico cardiovascular de manera habitual ayuda a prevenir la diabetes tipo 2 porque mejora la resistencia a la insulina, un factor determinante en el desarrollo de la enfermedad. Y no solo está demostrado que ayuda a prevenir la diabetes, sino que también mejora los niveles de colesterol, ayuda a controlar la presión arterial, a que mantengamos un buen peso y, por si fuera poco, nos pone de buen humor y mejora la calidad de nuestro sueño.

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Pero no solo es importante el ejercicio cardiovascular, sino que también el ejercicio de fuerza ha demostrado reducir de manera considerable el riesgo de padecer diabetes. Según un estudio publicado en el Journal of Endocrinology, el entrenamiento de fuerza ayuda a que se reduzcan las reservas de grasa que almacenamos en nuestro hígado y a que mejore el control de la glucosa en sangre.

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En la revista Mayo Clinic Proceedings se plantea esta misma idea tras un estudio realizado durante más de 20 años en adultos de todas la edades a los que se sometió a diferentes entrenamientos de fuerza durante ese tiempo. Los resultados obtenidos mostraban claramente cómo aquellas personas que habían adquirido un nivel moderado de fuerza tenían un 32% menos de riesgo de padecer diabetes.

Esto no solo quiere decir que los resultados obtenidos son muy positivos, sino también que no hace falta que levantes pesas como el increíble Hulk. Un nivel de fuerza moderado es suficiente para cuidar tu metabolismo, así que no olvides darle a las pesas cuando vayas al gimnasio, y combina este trabajo con ejercicio cardiovascular, porque menos grasa corporal y más masa muscular son la clave para prevenir la diabetes tipo 2, además de proporcionarnos otros incontables beneficios para tu salud.

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