El 20 de enero, millones de personas en todo el mundo fueron testigos del momento en que, por primera vez en la Historia, un afroamericano se convertía en Presidente de los Estados Unidos. Barack Hussein Obama “juró solemnemente” su cargo ante la orgullosa mirada de su mujer, Michelle, quien ya convertida en Primera Dama le acompañó para ejercer de anfitriones en los diez bailes de investidura que dieron por finalizada una jornada histórica. En el Washington Convention Center, el matrimonio Obama bailó el tema At Last interpretado por la cantante Beyoncé, inaugurando así el primero de los bailes que vendrían a continuación. Barack Obama no sólo cumplió con la tradición que se lleva a cabo desde 1977 de hacer parte del recorrido hacia la Casa Blanca a pie, rompiendo así con el protocolo de seguridad para caminar por la avenida Pensilvania junto a su esposa, sino que también completó la de los bailes inaugurales. El Presidente estadounidense cerró un año inolvidable para él recibiendo, para sorpresa de muchos, el Premio Nobel de la Paz.