Penélope Cruz y Javier Bardem, vestidos de forma informal, pasean por las calles de Madrid. Llama especialmente la atención un gran anillo de oro que Penélope lucía en su dedo anular derecho
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La pareja de actores salió a cenar a una marisquería en Madrid
15 ABRIL 2009
Días después de ser sorprendidos abrazados en un restaurante junto a Pilar Bardem, Penélope Cruz y Javier Bardem han vuelto a ser fotografiados en Madrid, ajenos a los rumores de distanciamiento. Fue la distancia física —ella, de un lado a otro, en pleno torbellino pre y post Oscar, y él, rodando en Barcelona a las órdenes de Iñárritu— la que hizo surgir la duda sobre su relación. Muchos vivieron con sorpresa la ausencia del actor en la gran noche de su novia, cuando, emocionada, se convirtió en la primera actriz española en lograr la preciada estatuilla dorada, y no ayudó tampoco a terminar con los rumores de distanciamiento el que Penélope, en pleno descanso tras la resaca de galardones, no estuviera con Javier el día de su cuarenta cumpleaños.
Las noticias contradictorias y la incertidumbre dieron paso, sin embargo, a la confirmación de que ambos, tan celosos de su intimidad como siempre, se habían visto hace algunas semanas en la Ciudad Condal, donde ella viajó para presentar
Los abrazos rotos junto a Pedro Almodóvar.
Sin confirmación gráfica, el encuentro quedaba
dentro de la rumorología popular de todos
aquellos "testigos" improvisados que les habían
visto pasear en los alrededores del hotel Arts.
Ahora, una vez finalizado el rodaje de Biutiful él, y a la espera de comenzar la promoción de Nine ella, ambos están instalados en Madrid, y ha sido en la capital española donde se han captado las primeras imágenes de la pareja desde hace meses. Primero, en un restaurante italiano, acompañados por Pilar Bardem, Carlos Bardem y su novia, Dafne Fernández. Un encuentro íntimo
y familiar, en el que Javier se mostró especialmente atento y protector con su novia, rodeando sus hombros con el brazo y con algún que otro apasionado beso entre plato y plato. Días más tarde, la pareja paseaba por las calles de la ciudad —momento que recoge la imagen que les mostramos— cercanas al domicilio de Javier, refugiados en su look informal. Juntos entraron
en una marisquería, donde cenaron al abrigo de
indiscretas miradas. Llamaba especialmente la
atención un gran anillo de oro que Penélope lucía en su dedo anular derecho.
Penélope Cruz y Javier Bardem: muy enamorados y muy apasionados