Nicole Kidman y Keith Urban, que lleva tatuado el nombre de Nicole en el brazo derecho, como en una segunda luna de miel, celebraron en la paradisíaca isla de San Bartolomé que la felicidad y el amor vuelven a sonreírles
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones
Pinche aquí para acceder a la edición digital de la revista ¡Hola!
Keith Urban, el marido de Nicole Kidman, se sincera tras su paso pro una clínica de rehabilitación: "La fortaleza de Nicole me impide flaquear"
14 MARZO 2007
Ya de por sí es un lugar de ensueño. Pero estos días, la caribeña isla de San Bartolomé se ha convertido para Nicole Kidman y su marido, Keith Urban, en el paraíso donde disfrutar de una segunda luna de miel. Un idílico edén en el que olvidar las noches de infierno.
Atrás ha quedado la pesadilla del ingreso voluntario del músico en una clínica de rehabilitación para curarse de una antigua adicción al alcohol, aparentemente superada en 1998, pero en realidad muy latente, sólo tres meses después de su boda en Sydney.
Cuando todo debía ser miel, fue en realidad hiel y las promesas nupciales de "en lo bueno y en lo malo" fueron sometidas demasiado rápidamente a una dura prueba que han conseguido superar, a pesar de los escépticos. Porque lejos de alejarse, la pareja ha fortalecido su unión y su amor ha salido reforzado. Entre abandonar o echar el resto para salvar la relación, Nicole optó por lo segundo, animó a su marido a recuperarse y le apoyó en todo momento.
Ahora, Keith, que recibió el alta médica de la clínica Betty Ford
el pasado 19 de enero, sólo tiene palabras de agradecimiento para la estrella de Hollywood, que a su lado es, sencillamente, una mujer enamorada. "Dicen que la pena une los corazones más de lo que nunca puede hacerlo la alegría", comentó recientemente el cantante en una televisión una vez finalizado su período de rehabilitación. "Nicole
y yo hemos pasado por mucho y ella ha sido extraordinaria. Su fortaleza me impide flaquear".
Paseos al sol y refrescantes chapuzones
Superado el bache que empañó su
felicidad, Nicole y Keith, que apenas
han tenido tiempo de disfrutar de su
matrimonio —el cantante incluso
pasó la Navidad ingresado—, celebran
su "victoria" con unas merecidas vacaciones
en las indias orientales francesas
a bordo de un lujoso yate en el que
recorrieron la zona. El hecho de que la
actriz embarcara primero en un imponente
velero junto a un grupo de amigas
sin que hubiera rastro de su marido,
que atendía en Estados Unidos
unos compromisos de última hora,
concretamente un concierto en Nashville,
despertó algunos comentarios
sobre una crisis, hoy, y a tenor de las
imágenes, inexistente. Cualquier especulación
sobre la ausencia del músico
cae por su propio peso, porque
Keith se reunió con su mujer en cuanto
cumplió con su agenda (ha retomado
la promoción de su cuarto disco de
estudio, «Love, Pain&the Whole
Crazy Thing», que se vio interrumpida
por las circunstancias el pasado octubre,
por cuyas ventas acaba de recibir
siete discos de platino en Canadá)
y no se ha separado de ella ni un segundo
durante sus particulares "vacaciones
en el mar". Ha habido tiempo
para románticos paseos por la playa,
en los que la actriz, de piel casi marmórea,
se ha protegido del sol con un
gran sombrero y una camisa blanca,
refrescantes chapuzones en las aguas
cristalinas, excursiones a pie y en lancha
motora y confidencias a la luz de
la luna en la cubierta del barco. Nada ni nadie le
borró la sonrisa del rostro a la pareja en sus primeras
vacaciones juntos desde su "anterior luna
de miel" (la real) a finales del pasado junio. "Parecían
decididos a mostrar su amor, incluso en
público", ha comentado a la prensa británica un
veraneante que se cruzó con ellos.
Pinche aquí para acceder a la edición digital de la revista ¡Hola!

La boda de mi novia
Comedia romántica protagonizada por Patrick Dempsey y la última película del recientemente fallecido Sydney Pollack como actor
Isabel Preysler y sus hijas, invitadas por el príncipe Carlos y Camilla en Clarence House Ver edición digital de ¡HOLA!
Fashion Assistance
Sarah Jessica Parker, vestido de noche y cazadora motera en la Gala amFAR ¿Acierto o desacierto?