Arriba, una Elsa sonriente despide el taxi ante la atenta mirada del intérprete de 'Manolete', más serio y con gorra calada
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones y más fotografías
Pero no estaban solos. Con ellos estaba el perro de la actriz, que la acompaña a todas partes
18 JULIO 2006
Pues va ser que no era Penélope Cruz. Insistentes
—y hasta pesados— rumores buscaban
y rebuscaban algo más que una amistad entre nuestra
actriz más internacional y Adrien Brody, su
«partenaire» en la película «Manolete».
Pero no es «Pe» su Lupe Sino. Aunque la cosa se
queda en casa. Ya se barruntó la posible existencia
de algo más que el amor por el séptimo arte entre el
oscarizado actor y Elsa Pataky, extremo que nunca
se confirmó... ni se desmintió. Ocurrió hace tan
sólo unas semanas. Elsa fue inquirida sobre lo que
parecía una serpiente de verano —de esas que sólo
tienen veneno y se mueven con mucha agilidad en
todos los mentideros— y que apuntaban a un discreto
pero apasionado romance con el intérprete
de «El pianista», de Polansky. La bella «Ninette», de
Garci, no fue clara: ni que sí, ni que no, ni que todo
lo contrario fue el resumen de su respuesta. Tras
unos puntos suspensivos, la actriz añadió: «Estoy
harta de que se creen rumores en torno a mí. Nunca
he hablado de mi vida privada y voy a seguir así».
Todo esto ocurría tras la ruptura de Pataky con el
cómico francés (aquel que parecía que sólo le hacía
gracia a ella). No obstante, al parecer, en una de sus
estancias en Madrid —la actriz no para de viajar—,
tuvo la oportunidad de reunirse con Brody a través
de amigos comunes. Hubo química y volvieron a
quedar. Incluso cuentan que desafiaron a la tropa
de «paparazzi» que normalmente les pisan los talones
y fueron a cenar a uno de los restaurantes de
moda de la capital. Tentando a la suerte, compartieron
mesa, mantel y animada sobremesa.