Una desbordante Reese Witherspoon brinda con sus padres y su marido, Ryan Phillippe, celebrando su Oscar (mejor actriz por En la cuerda floja)en el 'Baile del Gobernador'
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7 MARZO 2006
Tras la entrega de los Oscar no podían faltar las tradicionales fiestas que tienen lugar por diversos lugares de Los Ángeles, hasta convertir Hollywood en una gran celebración. Lejos de tensiones y nervios, los invitados se divierten hasta altas horas de la madrugada. Es el backstage de la noche. Actores y actrices, directores, guionistas…, el mundo del cine se repartió por una ciudad que se había echado a la calle para celebrar la gran noche.
El Baile del Gobernador
La cena y baile de gala conocidos como ‘El Baile del Gobernador', que tiene lugar en el gran salón del Kodak Theatre una vez finalizada la ceremonia, es la primera parada de todos los invitados antes de repartirse por las numerosas fiestas que se organizan esa noche en la meca del cine.
En ella se dieron cita todos los invitados a la gala, desde una desbordante Reese Witherspoon, acompañada por sus padres y su marido, pasando por un flamante ganador Philip Seymour Hoffman, y Ang Lee, elegido mejor director del año, para llegar a un sonriente y dicharachero George Clooney y así hasta un total de mil seiscientos hambrientos invitados, entre los que destacar a una muy feliz a Paz Vega, que después de muchas horas –las que tienen que esperar en sus limusinas hasta acceder al Kodak Theatre y toda la ceremonia-, llegan deseosos de probar las delicias culinarias del chef Wolfang Puck.
Pero si algo resultó verdaderamente innovador en el Baile del Gobernador de este año ha sido la decoración, técnicamente sorprendente, donde la luz y el agua han tenido un papel muy destacado. Todos los asistentes atravesaron estupefactos un arco iris de colores. Dispuesto en varios diferentes niveles, el gran salón, con mesas rectangulares, columnas de luz cenital y enormes paredes de agua, del techo colgaban diez mil tubos fluorescentes a modo de cilindros de cristal, que mediante difusores cromáticos cambiaban de color a cada minuto y se tornaban rojos, azules, verdes, magenta, naranjas, púrpura, dorado o verde azulado.
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