Gwyneth Paltrow bella, seductora y enamorada, ante una nueva etapa de su vida
Tras la estela de Grace Kelly y Audrey Hepburn
Cronista de moda, asidua a las fiestas y reuniones sociales más glamourosas, estrella de la gran pantalla e intérprete sobre las tablas, en 1998 fue elegida por la revista People como una de las mujeres más bellas del mundo y en la estantería de su casa brilla un Oscar de la Academia de Hollywood. Rubia, alta, delgada, de sonrisa franca y belleza casi etérea, se habla de ella como heredera del glamour y la elegancia de Grace Kelly y de Audrey Hepburn (precisamente el pasado mes de abril ocupó los primeros puestos de la lista de mujeres cuyo estilo más ha influido en el siglo XX realizada por "Harpers & Queen" desbancando a otros conocidos nombres como los de Julia Roberts, Nicole Kidman o Catherine Zeta-Jones). Pero Gwyneth Paltrow, que pertenece a ese grupo de actrices que, pese a su juventud, poseen ya una carrera consolidada y un extenso bagaje de películas a sus espaldas, no deja de sorprender. Y si hace unos meses la veíamos inmersa en una frenética actividad que la llevó a pasear su talento por el Festival de Venecia, el Festival de Cine Americano de Deauville, e incluso por España, país al que viene siempre que su agenda se lo permite, ahora nuevos aires llegan a su vida. Poco antes de cumplir los treinta años, el pasado mes de septiembre, la actriz afirmó en una entrevista: "Me siento todavía en los veinte años. He trabajado mucho en estos diez años, he vivido muchas cosas y estoy exhausta. Ahora estoy entrando en un periodo en el que quiero relajarme, crecer y convertirme en una mujer que experimente la vida desde una nueva madurez".



































Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina