El Príncipe soldado
Su estancia en Lakefield College School le preparó para la dureza de la vida militar, la siguiente fase en su educación. El Príncipe comenzó en 1985 su paso por las Tres Academias, al igual que hiciera don Juan Carlos. El 11 de octubre, el Heredero juró bandera en el patio de armas de la Academia y, por primera vez, rindió honores a su padre como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Al igual que él treinta años antes, besó la bandera que bordó su tatarabuela, la reina María Cristina.
Su instrucción militar le sirvió para ganar el ‘combate’ contra el despertador y disfrutar de su pasión de volar. “De los tres años militares, Zaragoza fue el más duro, pero también el más intenso; Marín tuvo el aliciente de viajar en el ‘Juan Sebastián Elcano’, y San Javier, la compensación de volar. Lo pasé mal a ratos, pero sabía que era mi obligación y las obligaciones están para ser cumplidas”.
Un buen universitario
Cumplido el periodo de intrucción militar en las Tres Academias, el Heredero comienza en 1988 su periodo de formación universitaria en la Facultad de Derecho en Universidad Autónoma de Madrid. Etapa, que compagina con los deberes oficiales. “Mi intención es poner mi mayor empeño en mis estudios universitarios, porque sé que cuanto aprenda será muy importante para mi futuro”.
Felipe de Borbón y Grecia es uno más en las aulas y entabla buena amistad con sus compañeros, con los que queda para preparar algún trabajo, ir al gimnasio o salir a algunos de los locales de moda de Madrid. El Príncipe de Asturias se licencia en el curso 1992-1993 y, en su día, será el primer Rey con título universitario.
Su formación académica se prolongó dos años más con un máster en Relaciones Internacionales que cursó junto a su primo, el príncipe Pablo de Grecia, en la Universidad de Georgetown, en Washington, donde disfrutó de una existencia, en la medida de lo posible, anónima.