|
|
|
Desde los primeros de tiempos de su matrimonio con el príncipe Carlos hasta el final de su vida, la Princesa cambió radicalmente su forma de vestir. De los genuinos y típicos vestidos florales con fruncidos, volantes y adornos barrocos pasó a trajes con un corte más depurado y más afín a su espíritu independiente y moderno... De un estilo inglés, rancio y sin gracia, pasó a un glamour italiano y francés que alargó sus piernas y su escote e hizo de ella una mujer de impresionante físico.
Por primera vez, el mundo imitó el estilo de una princesa inglesa y el Made in England se puso de moda. Y es que, para ella, a diferencia de los otros miembros de la Familia Real, el vestuario no era secundario, sino una forma de hablar ya fuera en un evento de caridad o alguna celebración de gala. Sin pretenderlo, Diana se convirtió en la principal impulsora de la moda inglesa y en musa constante para su inspiración. |
|
|
|
|