Pierre Casiraghi es el más bromista
de los hermanos y el que tiene un mayor sentido del humor. Vital,
animado, independiente y cargado de energía para mover el mundo. Un
joven, de catorce años, que a pesar de su apariencia distante, - entre
bohemio y poeta- no se enfada nunca con los fotógrafos e incluso comparte
charlas y risas.
Pierre es aficionado a las carreras de coches -jamás se pierde el
Gran Prix de Montecarlo-; al fútbol, -desde las gradas se une
al griterío de las masas, cuando se trata de animar al equipo de Mónaco-;
y a la música. Le encanta tocar el saxofón y competir con su abuelo,
el Príncipe Raniero, que es otro apasionado del sonido aterciopelado
de este instrumento.
Pierre es, también, un enamorado de los perros y siente un amor desmedido
por su Romeo, un bulldog inglés que sigue a la familia a todas
partes y tiene unas características físicas y psíquicas excepcionales.
Él se encarga de pasearlo y de cuidarlo y de que no asuste a nadie
con su fealdad porque como dicen los ingleses "con esa cara sólo podría
gustar a su madre". Pierre nunca se separa de Romeo. |