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UN TRONO VACIO EN CUBA
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| Dos décadas llevaban los cubanos
esperando la visita de los Reyes cuando, el 15 de
noviembre de 1999, en el marco de la IX Cumbre Iberoamericana
don Juan Carlos pisaba las calles de la Habana.
En el Palacio de los Capitanes, un trono esperaba
al Rey pero, don Juan Carlos no se sentó en él.
"Me hubiera tenido que sentar con todos los españoles",
explicó, horas más tarde, en el Palacio de la Revolución,
durante la cena de apertura de la Cumbre. Después,
pronunció un discurso en el que señaló que "sólo
una auténtica democracia, con la plena garantía
de las libertades y con el escrupuloso respeto de
los derechos humanos por parte de todos nosotros
podrán nuestros pueblos afrontar con éxito los desafíos
del siglo XXI". Fidel Castro, en lugar de mostrarse
distante, le sorprendió al final de la cena regalándole
dos retratos de sus padres. |
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