La imagen del soberano justo, celebrando consejo para el bien
de todos, era una imagen solidamente grabada en la memoria de
los súbditos y así ha quedado en el espíritu inglés hasta que,
en la última década, la monarquía británica sacudida por incesantes
escándalos, ha sucumbido a una de las crisis más graves de su
historia. A las protestas contra los privilegios fiscales de la
Reina -ya corregidos- se unieron los sucesivos y escandalosos
divorcios que sus hijos han protagonizado en los últimos años.
Las desavenencias conyugales de las parejas reales: la princesa
Ana y Mark Philips, Carlos de Inglaterra y lady Diana -los
ingleses no llevan demasiado bien que el cuento de hadas se rompiera
y mucho menos que la Princesa muriera en un trágico accidente-,
Andrés y Sarah Ferguson. Tres matrimonios que acabaron en
divorcio y que con sus intimidades y diferencias inundaron la
prensa internacional hasta conseguir que los ciudadanos, por primera
vez en la historia, se replantearan el futuro de la monarquía
británica. La Reina, sin embargo, que lleva en sus genes
el peso de la historia de una monarquía que tiene su punto de
arranque en el siglo XI, sabe que el tiempo todo lo cura y que
para su pueblo, la Corona y la Familia Real, siguen siendo sus
símbolos patrios por excelencia. Por los acontecimientos desarrollados
en el seno de la familia Windsor también se ha planteado en los
círculos monárquicos europeos la necesidad de elegir como cónyuges
a príncipes y princesas relaes. Personas que sean auténticos profesionales
de la corona lo que, según ellos, supondría una garantía en la
seguridad de los reinos y estabilidad de las coronas.Sin lugar
a dudas el de la reina Isabel II
es un claro ejemplo de profesionalidad. El balcón de Buckingham
ha sido, de hecho, testigo durante décadas de su buen gobierno.
Además de los miembros que aparecen en la imagen -de izquierda
a derecha, Beatriz, Eugenia, el príncipe Andrés,
la princesa Margarita, la Reina Madre, la reina Isabel II, el
príncipe Andrés, el duque de Edimburgo, Sophie Rhys-Jones
, el príncipe Guillermo, el príncipe Carlos y el
príncipe Enrique- pertenecen a la Familia Real inglesa
la princesa Real Ana y sus dos hijos: Zara y Peter Philips.
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