La Soberana belga ingresó en la noche del viernes en un hospital de Bruselas a consecuencia de una bronconeumonía
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17 ENERO 2009
La reina Fabiola se encuentra estos días delicada de salud. Según un breve comunicado que la Casa Real de Bélgica ha emitido, la Soberana belga tuvo que ser hospitalizada durante la noche del viernes a consecuencia de una bronconeumonía. En estos momentos, permanece ingresada en la clínica Saint-Jean de Bruselas. Por ahora, son muy pocos los detalles que han trascendido acerca de su evolución.
Fabiola de Bélgica se ha visto obligada a ingresar en dicho centro médico tan sólo unos días después de someterse a una intervención quirúrgica. La semana pasada, y según se hizo eco el canal de televisión RTL-TVI, se le practicó una operación de las glándulas tiroides en el Hospital Universitario de Luik. No obstante, Palacio no especificó entonces el tipo de intervención a la que tuvo que someterse. Lo que sí se quiso resaltar es que se trataba de una "intervención benigna" y que, al parecer, estaba prevista para semanas antes. Según algunas fuentes, la Reina, de 80 años de edad, habría abandonado el hospital durante la tarde del pasado domingo.
Primeras valoraciones oficiales
"Lo único que puedo decir es que la Reina ha pasado bien la noche. Su
situación es estable pero no es extraño que personas de su edad acudan
al hospital para ser tratados de dolencias similares a la suya", afirmaba el portavoz de la Casa Real, Pierre-Emmanuel De Bauw. De la misma forma, subrayó que el ingreso actual nada tiene
que ver con la intervención a la que fue sometida la semana anterior. "El postoperatorio han discurrido
perfectamente", insistió.
Según el experto en Casas Reales Jan Van den Berghe, en declaraciones
al periódico De Standaard, la avanzada edad de la Reina obliga a
Palacio a tomar todas las precauciones de salud posibles: "La reina
Fabiola padece de artrosis y reuma. Son dolencias típicas de la edad
que se notan en sus apariciones públicas. Frecuentemente la vemos
encorvada pero a pesar de esos achaques la Reina sigue completamente
lúcida y se mantiene al día de asuntos religiosos e intelectuales".
"No puedo evaluar la gravedad de la situación pero estoy seguro que la Reina no habrá querido correr ningún riesgo. Siempre ha habido
rumores de que el rey Balduino no tenía un seguimiento médico
suficiente. Aún así, aunque llegara su momento, la Reina no tendría
miedo. Para ella la muerte no siginifica el fin, sino el momento de
reunirse con su amado Balduino", concluyó Van den Berghe.