La princesa Matilde y sus hijos disfrutaron de lo lindo compartiendo velada con gigantes, payasos, domadores y acr骲atas
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Reflejo de la buena tarde que estaban pasando asomaba a sus rostros una mueca de sorpresa
3 DICIEMBRE 2008
El ocio se dispara en estas fechas pr髕imas a la Navidad. Los cines, los teatros y los circos se llenan en estos d韆s (y los venideros de turr髇 y villancicos) de familias, entre las que figuran, por supuesto, las reales, sus mejores promotoras. La magia del circo, que hechiza a todos, grandes y peque駉s, tambi閚 sobrevuela palacio. La Familia Real belga no lo ha dudado y se ha dejado fascinar por este mundo de fantas韆 aprovechando una funci髇 del circo Bouglione, uno de los m醩 importantes de Europa, que se encuentra a los pies del Atomium, en la capital belga. Su historia se remonta a 1830 y en la actualidad se trata de la s閜tima generaci髇 de artistas que toman parte en el espect醕ulo.
La princesa Matilde llev a sus hijos mayores, la princesa Elisabeth y los pr韓cipes Gabriel y Emmanuel, a presenciar una funci髇 circense. Result para los tres ni駉s, que presenciaron el espect醕ulo desde el palco de honor -el benjam韓, sentado en el regazo de su madre-, una experiencia fascinante y 鷑ica al ser testigos directos de las actuaciones del c閘ebre payaso Mimi o del grupo de perros d醠matas, de impresionantes n鷐eros de doma, de saltos imposibles y de contorsionismos que s髄o unos pocos son capaces de realizar. Reflejo de la buena tarde que estaban pasando asomaba a sus rostros una mueca de sorpresa. Pero el circo saca el ni駉 que todos llevamos dentro y tambi閚 para la Princesa acab siendo una jornada muy divertida. Los cuatro disfrutaron de lo lindo compartiendo velada con gigantes, payasos, domadores y acr骲atas.