La Princesa, que esta semana vivió una jornada inolvidable en un parque de atracciones en compañía de escolares daneses, destacó por su elegancia
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La familia siguió atentamente, y desde el primer banco de la iglesia, el concierto navideño
9 DICIEMBRE 2007
Si hace unos días fueron sus primos, Nicolás y Félix -hijos del príncipe Joaquín y la condesa Alejandra-, los que asistieron a un concierto navideño en Copenhague, esta vez el protagonista de tan entrañable cita ha sido el pequeño Christian de Dinamarca. Luciendo camisa y chaqueta de cuadros y jersey de rombos, el primogénito del heredero a la Corona danesa y la princesa Mary siguió el acontecimiento sobre las rodillas de su padre, Federico de Dinamarca, y en compañía de su abuelo materno, John Donaldson, y su mujer, la escritora Susan Elizabeth, madrastra de Mary.
La Princesa, que esta semana vivió una jornada inolvidable en un parque de atracciones en compañía de escolares daneses, destacó por su elegancia. Un llamativo cinturón en tonos verdes y dorado puso el toque de color a su vestido negro, mismo color que eligió para sus medias y zapatos. La familia siguió atentamente, y desde el primer banco de la iglesia, todo el concierto, en el que participaron unos cuantos niños que portaban velas en sus manos y, algunos, también en su tocado. El pequeño Christian estuvo muy tranquilo y siguió el concierto con mucha atención.
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