Alberto de Mónaco no paró de profesar muestra de cariño a su novia, la nadadora Charlene Wittstock, a la que se veía muy entusiasmada y entregada
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La pareja, que disfrutó del sol, el campo y el deporte, se mostró muy cariñosa en todo momento
30 NOVIEMBRE 2007
A pesar de sentirse incómodo por los continuos rumores de boda que planean sobre su cabeza desde hace ya algunos años, lo cierto es que Alberto de Mónaco parece haber asentado la cabeza al lado de la nadadora sudafricana Charlene Wittstock, con la que le hemos podido ver a lo largo de este año en numerosos actos oficiales. Con ella acudió a la cena de gala que Sotheby’s celebró en tributo de la princesa Grace con motivo del 25º aniversario de su muerte o a la famosa Fiesta de la cerveza que tuvo lugar en Mónaco en el mes de octubre. Y es que las sucesivas apariciones de Alberto en compañía de su novia han hecho que deje de ser noticia lo que antes sí era: que el príncipe soberano apareciera en compañía de la nadadora.
Pero ahora Alberto vuelve a ser noticia debido a unas imágenes donde él y Charlene se muestran más cariñosos que nunca. La pareja está pasando unos días en Sudáfrica, país natal de la nadadora y allí pudimos verles disfrutando de unos días de campo y deporte en compañía de unos amigos. Como si de un partido reglamentario de rugby se tratara, la pareja disfrutó de una jornada al aire libre, disputando un entretenido encuentro, en el que tanto el Príncipe como Charlene no dudaron de demostrar sus habilidades con el balón.
Tras el intenso y romántico día de deporte la pareja se trasladó a una acogedora casa de campo que Alberto de Mónaco alquiló con este fin. Estas imágenes confirman aún más la estabilidad por la que está pasando el único hijo varón de Rainiero, pero aunque el Príncipe y la nadadora mantienen una relación que cada día se muestra más obvia, todavía no ha habido un comunicado oficial que confirme su noviazgo, ni que anuncie una próxima boda real en Mónaco.
La joven de 28 años conoció al soberano en Mónaco en el año 2001 durante el Mare Nostrum Tour, un evento deportivo en el que el Alberto invitó a la nadadora a una cena de gala. Tras este encuentro de cuento de hadas ambos mantuvieron diferentes relaciones, hasta que volvieron a encontrarse, y por ahora no se han separado.
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