'Al principio nos dijeron que no era nada grave, que sólo se había roto una costilla y había algo en la pierna. La espera por saber más se hizo imposible. Los medios de comunicación lo propagaron a los cuatro vientos y segúin éstos Gracia no corría peligro'
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Raniero, ALberto, Carolina y Estefanía escuchaban atentamente a los médicos sin comprender: 'El d´ño en el cerebro es tan grande que no se la puede operar. Si consigue sobrevivir se quedará paralizada
12 SEPTIEMBRE 2007
“En la mañana del 13 de septiembre de 1982, el teléfono de casa sonó más temprano que de costumbre. Llamaba el secretario de Rainiero Monsier Choisit, comunicándonos que Gracia había tenido un accidente. Al principo nos dijeron que no era nada grave, que sólo se había roto una costilla y había algo en una pierna. La espera por saber más se hizo imposible. Los medios de comunicación lo propagaron a los cuatro vientos y según éstos Gracia no corría peligro. Al cabo del tercer día conseguí comunicar con Rainiero.
Raniero nunca me mentiría
Le pregunté si el estado de mi hermana era grave el me contestó “no lo sabemos, Lizzie he hecho venir a unos especialistas y en estos momentos están con ella” Más tarde, en los horribles momentos en que siguieron, mil veces me pregunté porque no me dijo que su estado era crítico. Llegué a la conclusión de que lo había hecho para no preocuparnos, sabiendo que en la distancia no podíamos hacer nada por ella. Pero luego más calmadamente reconocí que Raniero nunca me mentiría en una cosa tan seria como esta y comprendí que, en estas primeras horas, ni el mismo sabía que se estaba muriendo o como nosotros no quería saberlo.
Un gran daño en el cerebro
Al día siguiente tendría que enfrentarse a los hechos, los médicos les comunicaron: ‘ha sufrido dos derrames cerebrales; el primero fue el que provocó el accidente, dejándola momentáneamente inconsciente. El segundo, producto del mismo accidente.” Raniero, Alberto, Carolina y Estefanía escuchaban atentamente sin comprender. Les explicaron entonces que el resto de las heridas como una clavícula rota y una cadera fracturada no tenían demasiada importancia. ‘El daño en el cerebro es tan grande que no se la puede operar. Si consigue sobrevivir se quedará paralizada’.