‘Estoy guapo en esta foto... era mi primer retrato oficial’
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‘Decían que formábamos la pareja más bonita del mundo. Nosotros saboreábamos la felicidad del instante’
12 SEPTIEMBRE 2007
Poco después de celebrar el
jubileo de sus cincuenta años
en el Trono, el que se ha convertido
en el decano de los monarcas
europeos aceptaba repasar su
álbum familiar, comentando
para nosotros algunas de las imágenes
relacionadas con los recuerdos
más importantes de sus
cinco décadas al frente de los destinos
de Mónaco, tras suceder,
en 1949, a su abuelo el príncipe
Luis II, una vez que su madre, la
princesa Carlota, había renunciado
a los derechos dinásticos.
El príncipe, con el sentido del
humor que siempre le ha caracterizado,
comenzó comentando la
primera fotografía oficial como
soberano, diciendo: "Me encuentro
guapo en esta imagen".
A
continuación se detuvo en las de
la llegada de Gracia al Principado,
las de la boda, el nacimiento
de los hijos...
Era la primavera de 1956 cuando
Gracia llegó a Mónaco, celebrándose
la boda el 19 de abril.
"Saboreábamos la felicidad del
instante", comenta el príncipe
ante una fotografía de la boda,
mientras la nostalgia se asoma a
sus ojos, sin duda empujada por
el recuerdo de aquel 14 de septiembre
de 1982, cuando la tragedia
le arrebató a su esposa. Pero
no es cuestión de detenerse en el
dolor, sino de pasar páginas y llegar
a los días felices en que fueron
llegando los hijos... Gracia
quiso que todos nacieran en palacio.
Una Gracia que siempre se
conservó bella y radiante. Así lo
cuenta él: "Todos los nacimientos
fueron bien... y la princesa estaba
siempre igual de hermosa".
De aquella época también cuenta: "Con ocasión de la Fiesta Nacional, el puerto estaba ocupado por las casetas de la feria. Cuando mis hijos eran muy pequeños era obligatorio que fuéramos con Gracia. Era muy difícil que yo me subiera en los tiovivos, que te dan golpes por todas partes, pero a los niños eso les encantaba. Yo prefería los coches de choque. Pero los niños también querían “goffres” y manzanas de azúcar. Así que, mientras les esperábamos al pie de las atracciones, veíamos el azúcar escurrirse por nuestros dedos. Lo peor era el algodón de azúcar". Recuerda, por otra parte, que "a Gracia le encantaba filmar los momentos de nuestra vida familiar".
Las realizaciones
Tras las imágenes familiares vienen algunas de carácter diríamos oficial. Raniero elige momentos cruciales para el Principado, como el de la visita del general De Gaulle, la inauguración de la nueva estación o la visita que él y Gracia realizaron al Papa Juan XXIII poco después de la boda, los terrenos ganados al mar... Y hablando de los avances logrados bajo su reinado, comenta: "Estoy orgulloso de que este pequeño (por su superficie) Estado acoja festivales de renombre internacional en terrenos tan variados como las artes, el circo, la música, el ballet... Esto forma una parte importante de mi trabajo como soberano".
Y concluye: "Fuera de Mónaco, no sé dónde me hubiera gustado vivir. ¡Aquí hay de todo! En todo caso, no en una gran ciudad. Me gusta Nueva York, pero no para más de una semana. París, para cortas vacaciones. Cuando se vive al borde del Mediterráneo, uno se vuelve casero. Aunque no hubiera sido el soberano, yo podría decir fácilmente que Mónaco es el país más bonito del mundo".