El príncipe Alberto II de Mónaco ha protagonizado su tercera aparición pública con su novia, Charlene Wittstock, en menos de diez días en la competición de atletismo Herculis
Pulse sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotos
Durante la carrera, el príncipe Alberto compartió confidencias e impresiones con la nadadora sudafricana, que hizo gala de su elegancia con un bonito vestido de color rosa degradado
26 JULIO 2007
El príncipe Alberto II de Mónaco ha protagonizado su tercera aparición pública con su novia, Charlene Wittstock, en menos de diez días, lo que demuestra que la relación va viento en popa y que no es disparatado pensar que el soberano monegasco esta vez sí pasará por el altar. Semanas atrás, si había una cita deportiva en el Príncipado de Mónaco, lo más probable era que el palco real contara con la presencia de la pareja, pero ahora cualquier acontecimiento del tipo que sea -por el momento, a excepción de los homenajes a la princesa Grace- puede reunirles.
Así, después de asistir juntos a un concierto en el estadio monegasco y a la gala benéfica contra el sida ‘Aids Evening 07’ en el Sporting Club de Mónaco, ambos han vuelto a presenciar una competición deportiva juntos: el torneo de atletismo Herculis que se celebró ayer en el estadio Luis II. Durante la carrera, el príncipe Alberto compartió confidencias e impresiones con la nadadora sudafricana, que hizo gala de su elegancia con un bonito vestido de color rosa degradado, con un original escote combinado de palabra de honor y un único tirante en lado derecho. De nuevo, no faltaron confidencias, miradas y sonrisas de complicidad. Pero mientras estas imágenes alimentan las esperanzas de aquellos que desean asistir pronto a una nueva boda real en el Principado, la prensa alemana más sensacionalista asegura que la princesa Carolina ha confesado que no cree que su hermano vaya a contraer matrimonio finalmente con la sirena sudafricana. Un interrogante que, pese a las sucesivas apariciones públicas de la pareja, sigue en el aire y al que sólo podrá dar respuesta el príncipe Alberto.