El teatro de la ópera de Montecarlo se engalanó para celebrar la culminación del proceso de coronación de Alberto II
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Carlota Casiraghi, hija de la princesa Carolina de Mónaco, junto a su hermano Pierre a su llegada a la ópera de Montecarlo
20 NOVIEMBRE 2005
El proceso de entronación del príncipe Alberto culminó en la ópera de Montecarlo, con la Familia monegasca vestida de largo presidiendo desde el palco del engalanado teatro de finales del siglo XIX y con una ausencia destacada: la princesa Estefanía.
El príncipe Alberto llegaba a la cabeza de la familia Grimaldi, seguido de la princesa Carolina, que lucía un elegante abrigo negro, sobre un vestido largo y blanco, color que compartió con su hija Carlota, su esposo, Ernesto de Hannover, y detrás de ellos los hijos de Carolina de Mónaco.
Los invitados a la noche fueron recibidos con un colorido espectáculo a medias entre la danza, el teatro y lo circense acompañado de luz y sonido y representado a la entrada del teatro de la ópera. La pieza elegida por Alberto de Mónaco para esta noche tan especial fue Le voyage a Reims -El viaje a Reims-, de Rossini, ópera compuesta para formar parte de las celebraciones de coronación de otro Monarca: Carlos X, en 1825 en la Catedral de Reims (al noreste de Francia).
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