El príncipe Harry dijo adiós a las comodidades de la vida palaciega cuando el pasado domingo ingresó en la estricta Academia Militar de Sandhurst.
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El joven Príncipe, con un brillo especial en la mirada que le daba un aspecto más adulto, llevará en Sandhurst una existencia de rigurosa discilina y un duro desafío físico.

9 MAYO 2005
El príncipe Harry dijo adiós a las comodidades de la vida palaciega cuando el pasado domingo ingresó en la estricta Academia Militar de Sandhurst. Desde ahora hasta el día en el que se gradúe, el aspirante oficial del ejército llevará una existencia de rigurosa disciplina y un duro desafío físico.
El Mayor General Andrew Ritchie y el Mayor George Waters recibieron al príncipe Harry y a su padre, el Príncipe de Gales, a su llegada a la institución. Momento en el que se produjo una anécdota significativa de la severa política que se aplica en la escuela militar cuando el Sargento Mayor Gaunt quedó impresionado al mirar su reloj y comprobar que el recluta real había llegado unos pocos minutos tarde.
El joven Príncipe, con un brillo especial en la mirada que le daba un aspecto más adulto, se unía entonces a otros 270 cadetes. Durante las primeras cinco semanas, de las 44 que integran el curso, el príncipe Harry y sus compañeros no podrán salir del recinto académico, aunque probablemente estén, de todos modos, demasiado cansados para ir a ningún sitio. No en vano, serán despertados cada día al amanecer para enfrentarse a 16 horas de lecciones y tareas.
"Hizo muy bien las pruebas de selección"
Los reclutas, que casi siempre adelgazan a pesar de recibir cuatro comidas al día, deben obedecer también el estricto toque de queda. En los próximos meses, el hijo menor del príncipe Carlos deberá dominar con soltura todo tipo de ejercicios militares, tanto saber coger un rifle de asalto como las sutilezas de las relaciones internacionales.
El Mayor General Ritchie, encargado de la institución, confesó estar seguro de que el príncipe Harry tiene las habilidades que se exigen para completar con éxito el curso. "Cada cadete ha pasado el proceso de selección", afirmó. "Cada uno de ellos ha aprobado por sus propios medios y el Príncipe hizo muy bien las pruebas de selección. Es un joven físicamente muy apto y que está plenamente convencido de que quiere ser un oficial de ejército". Cuando el Príncipe complete su instrucción en la prestigiosa academia militar, se unirá a una élite lista de graduados en Sandhurst, entre los que se encuentran Winston Churchill, el rey Hussein de Jordania y el Sultán de Brunei.
No obstante, el esperado ingreso del Principe en la academia militar no ha estado exento de polémica. Y es que los rotativos del Reino Unido se hacen eco de un rumor según el cual el hijo pequeño del Príncipe de Gales recibió ayuda para obtener buenas notas y conseguir así una plaza en Sandhurst. Las críticas pasan por una profesora que dice que las pinturas que el príncipe Harry presentó en su examen eran obra del director de Arte de Eton.
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