La soberana considera que su papel como cabeza de la Iglesia anglicana debe anteponerse a los sentimientos familiares.
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En un principio, la madre del heredero se justificó diciendo que 'el Príncipe y la señora Parker-Bowles querían que el acontecimiento fuera discreto'.
6 ABRIL 2005
A pocos días de producirse el enlace entre el príncipe Carlos de Inglaterra y su prometida, Camilla Parker-Bowles, la reina Isabel ha confirmado los verdaderos motivos por los que no acudirá al enlace de su hijo. Al parecer, la soberana considera que su papel como cabeza de la Iglesia anglicana debe anteponerse a los sentimientos familiares.
En un principio, la madre del heredero se justificó diciendo que ‘es consciente de que el Príncipe y la señora Parker-Bowles querían que el acontecimiento fuera discreto’. Sin embargo, una amiga de la reina declaró al diario Telegraph que la soberana de Inglaterra piensa que su papel como cabeza de la Iglesia anglicana es incompatible con la asistencia a una ceremonia de matrimonio civil, sobre todo si uno de los contrayentes es el heredero al trono. No quiere sentar un precedente que pueda perjudicar a la Iglesia de Inglaterra.
‘No puedo ir. No creo que mi posición como cabeza de la Iglesia anglicana me lo permita’, le dijo la Reina a su amiga. Hasta el momento, se desconocía por qué Isabel II había rechazado la invitación a asistir a la boda entre su hijo y Camilla Parker-Bowles, que se celebrará en Windsor el sábado próximo. Un día más tarde de lo previsto, tal y como anunció Clarence House el pasado lunes.
Asistirá a la misa posterior
Desde que el Palacio de Buckingham anunciara a través de un comunicado, hace ya mes y medio, que la Reina no asistiría al enlace civil de su hijo, muchas han sido las especulaciones surgidas en torno a los motivos de su decisión. Se dijo que quería boicotear la ceremonia del ayuntamiento porque no quería acudir a un ‘humillante’ evento civil, puesto que desaprueba entre sus círculos privados la relación intermitente que han mantenido el príncipe Carlos y Camilla desde hace 33 años, y piensa que su hijo ha antepuesto sus preocupaciones personales al deber.
Sin embargo, la amiga de la Reina declaró al Telegraph que su majestad se ha sentido decepcionada por la interpretación de que estaba haciendo un desaire a la pareja, porque no es el caso. ‘La reina piensa que tiene que anteponer su puesto en la Iglesia anglicana a su papel como madre’, declaró su amiga. De hecho, asistirá a la posterior misa oficiada por Rowan Williams, el arzobispo de Canterbury, y ofrecerá después un banquete para más de 700 invitados.
Tres miembros de la corte declararon a Telegraph este fin de semana que la Reina ya había informado al príncipe Carlos de que no asistiría a la ceremonia civil, ni siquiera cuando se iba a celebrar en el castillo de Windsor. Un alto funcionario real afirmó: ‘El lugar nunca ha supuesto un problema para la reina. El problema es la naturaleza civil de la unión. No le parecía adecuado asistir’.
Los funcionarios reales creen que la Reina no ha asistido a una sola ceremonia civil de boda durante sus 53 años de reinado. Asistió a la segunda boda de la princesa Ana con Tim Laurence en la iglesia de Craithie, cerca de Balmoral, en 1992, porque se celebró en la iglesia de Escocia, cuyas normas son menos estrictas para los divorciados. También se cree que, por primera vez, un heredero al trono contraerá matrimonio por esta vía.
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