Los príncipes Naruhito y Masako, en dirección de la reidencia de los emperadores Akihito y Michiko.Pulse sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotos

La princesa Masako no ha participado en ningún acto oficial desde diciembre al sentirse física y mentalmente exhausta por las presiones que se han ejercido sobre ella.



6 SEPTIEMBRE 2004
La Princesa del Japón ya no está triste. Ocho meses después de su retiro de la vida pública, por causa de una depresión, tras los muros de palacio, Masako ha salido por primera vez de su refugio palaciego para visitar al emperador Akihito y ha reaparecido, acompañada de su marido, el príncipe Naruhito, con una amable sonrisa y saludando tras la ventanilla del coche a la prensa.

No obstante, este avance no significa, según manifestó el portavoz de la Casa Imperial, Yasuo Moriyama, que esté completamente recuperada. “Su médico ha dicho que es difícil que la Princesa pueda retomar sus obligaciones oficiales este año. Creo que el motivo de su visita fue agradecer a los Emperadores sus buenos deseos para su restablecimento durante su enfermedad".

De cualquier forma, con esta aparición pública se pretende poner fin a los rumores de divorcio con que la prensa japonesa había especulado en las últimas semanas, insinuando que tal vez se tratara de la única solución posible a los problemas de los Príncipes. Nunca más lejos de la realidad. Nuevamente juntos se presentan al mundo y nos recuerdan que seguirán luchando uno al lado del otro por la felicidad de su matrimonio y la garantía del Imperio.

Una ardua batalla
No ha sido fácil para la princesa Masako, aunque siempre tuvo el apoyo de su esposo. La Princesa, que sufre una fuerte depresión causada por el estrés que le ha generado su adaptación al estricto protocolo imperial, no salía de palacio desde el pasado mes de abril, cuando regresó tras un mes en la casa de vacaciones de sus padres en la Karuizawa, al noroeste de Tokio, y no ha participado en ningún acto oficial desde diciembre al sentirse física y mentalmente exhausta por las presiones que se han ejercido sobre ella, sobre todo para que engendre un Heredero varón para el Trono del Crisantemo.

Su angustia movió al príncipe Naruhito a denunciar públicamente a los críticos que habían hostigado y arrinconado a su esposa, una de mujeres más brillantes de Japón –la princesa Masako, de 40 años, fue educada en Oxford-, "anulando su carrera así como su carácter”. Hubo indicios en julio de que la salud de la Princesa podía estar mejorando cuando responsables de palacio informaron de que había comenzado a jugar al tenis con el Príncipe, pero advirtieron de que era demasiado pronto para hablar de una recuperación total. A finales de este mes, sin embargo, se anunció que estaba experimentando ansiedad y depresión, y que sus doctores afirmaban que le sería difícil cumplir con sus deberes oficiales. Tras el verano, no obstante, su recuperación se vislumbra cada vez más cerca.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2008 Hola, S.A.

Publicidad

Boletines y alertas

Tu e-mail :

Y además...

Los blogs más destacados

Recorrido musical

Alrededor del mundo

Lo más visto