Mary Donaldson y el príncipe Federico a su llegada a la recepción de gala que se celebró en el Palacio de Christian VII en honor del Presidente rumano, Ion Iliescu.
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Mary, que lució un elegante vestido de color morado, con bordados en oro y escote en V muy abierto; un pequeño bolso tornasolado del mismo color, zapatos dorados y un regio moño italiano, tenía el soberano porte de quien, algún día, se convertirá en Reina.




17 MARZO 2004
Mary Donaldson, la futura esposa del príncipe Federico, ha dado definitivamente el salto y se ha convertido ya, dos mes antes de la boda real, en una Princesa en toda regla. Así quedó de manifiesto anoche durante la recepción de gala que se celebró en el Palacio de Christian VII en honor del Presidente rumano, Ion Iliescu. Mary, que lució un elegante vestido de color morado, con bordados en oro y escote en V muy abierto; un pequeño bolso tornasolado del mismo color, zapatos dorados y un regio moño italiano, tenía el soberano porte de quien, algún día, se convertirá en Reina. Algo que no pasó inadvertido a los presentes. Las fabulosas joyas que llevaba, un impresionante collar de perlas de cinco vueltas con una aguamarina en el centro y unos pendientes largos de diamantes y aguamarinas -regalos, al parecer, del príncipe Federico a su novia-, no hacían sino incrementar este majestuoso efecto.

Del brazo del príncipe Federico
La pareja llegó pocos minutos antes de las 20:00 horas. En la lista de invitados, la prometida de Federico de Dinamarca figuraba como señorita Mary Elizabeth Donaldson y aparecía inmediatamente después del Príncipe Heredero. A continuación, lo hacían los príncipes Joaquín y Alejandra. De esta forma, la corte informaba del orden jerárquico que seguirá cuando Mary sea Princesa. Como prometida, su presencia en los actos oficiales de la Corona es muy limitada -no pudo, por ejemplo, participar en la bienvenida que la Familia Real danesa otorgó al Presidente rumano en el aeropuerto, al considerarse un acto demasiado oficial-.

Una vez en el interior del palacete y, desde entonces, prácticamente durante toda la noche, el príncipe Federico y Mary Donaldson permanecieron juntos y, en algunos momentos, cogidos del brazo o de la mano. No sucedió así cuando Mary Donaldson se disponía a subir la escalinata del Palacio. Entonces, el príncipe Federico tuvo que prescindir del brazo de su novia para que ésta pudiera recogerse la larga cola del vestido y no pisársela. Tal y como haría la princesa Alejandra, que lució un vestido de terciopelo azul oscuro y un magnífico collar de brillantes, con su esposo, el príncipe Joaquín, a su llegada. El banquete estaba compuesto por sopa de rabo de buey, buñuelos con mousse de gambas y ensalada de marisco, pierna de venado, zanahorias glaseadas, puré de apio, setas y pastel de dátiles. Todo regado por los vinos tintos y blancos del príncipe Henrik.



   
 

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 Preparativos

- Trajes nupciales

- Protocolo

- Itinerario

- La nueva princesa

 La nueva Princesa


Mary Donaldson, una Princesa en prácticas


El nacimiento de una Princesa


Mary Donaldson y sus derechos como Princesa


La verdadera Reina de Dinamarca