Guillermo I de Orange es conocido como el Rey Mercader ya que fomentó el desarrollo del comercio y de la industria
Después de firmar la Paz de Utrecht, en 1713 -fin de la guerra entre Holanda y España- , el país comienza a alternar con las grandes potencias de la época. Se habla, entonces del nacimiento de una nación grande y orgullosa, con supremacía marítima y gran prosperidad económica gracias al comercio de esclavos y pieles, al contrabando y a la piratería. Durante el siglo XVIII, no obstante, el poder naval de Holanda queda debilitado por la lucha de los Patriotas contra la Monarquía y por la guerra contra Inglaterra (1780-1784). Con la Revolución Francesa y bajo el reinado de Guillermo V, se proclama la República Bátava y se inicia la modernización política. La República declaró la igualdad de los Derechos de los ciudadanos y cambió el régimen institucional. En 1806, incorporó Holanda al reino de Francia y, en 1814, el príncipe Guillermo I de Orange restauró la Monarquía. En el Congreso de Viena, Guillermo I se convierte en Soberano de los Países Bajos -bajo su reino -Holanda, Bélgica y Luxemburgo-, se produjo la Revolución Belga, de 1830 y la separación definitiva de los dos Estados. Guillermo I es conocido como "El Rey Mercader", ya que, con gran visión, fomentó el desarrollo del comercio y de la industria. Pero, también como un Rey absolutista y caprichoso que usó el Parlamento para soporte de su política.