Como don Felipe de Borbón, Federico de Dinamarca -también de 34 años- cambiará de residencia próximamente.
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El Castillo de Fredensborg, un lugar maravilloso que perteneció a su abuela, la reina Ingrid, fue inagurado, en 1722, con motivo del cumpleaños de Federico V.



16 AGOSTO 2002
El príncipe Federico de Dinamarca estrenará nueva vivienda la próxima primavera: la Chancillería (Kancellihuset) del Castillo de Fredensborg. Un lugar maravilloso que perteneció a su abuela, la reina Ingrid y que está siendo sometido a una larga restauración. Dichas obras, de hecho, no están del todo terminadas quedando el tejado y la fachada pendiente de reforma.

Compromiso oficial
La noticia de que Federico cuenta con una nueva residencia donde vivir ha reforzado la idea de que la Casa Real se prepara para anunciar el compromiso de boda de su heredero con la joven australiana, Mary Donaldson. No en vano, han sido muchos los medios de comunicación daneses los que han pasado los últimos días de guardia frente a las puertas del palacio de Amalienborg, -residencia de invierno de la Familia Real-, a la espera de que se produjera la gran noticia. Una noticia que, al parecer -dadas las sorprendentes declaraciones del príncipe Henrik-, tendrá que esperar aún algún tiempo.

Por respeto a Holanda
A pesar de los insistentes rumores y de que los tabloides daneses dan por hecho que es sólo cuestión de días que la relación quede oficializada, el jefe de la Casa Real, Per Thornit –se supone que por respeto a Holanda y a las celebraciones nupciales que se van a vivir estos días- y quizá para quitar importancia a la mudanza de Federico, ha anunciado que no hay motivos personales a la vista que hayan forzado el cambio y que esta decisión fue tomada hace mucho tiempo” .
Un comunicado que reforzó, al momento, con las palabras que siguen: “el Príncipe seguirá manteniendo su vivienda en el ala Christian VIII del Palacio de Amalienborg y utilizará la Chancillería, especialmente, en verano. Seguirá por lo tanto la costumbre familiar -la reina Margarita y el príncipe Enrique viven en Frendensborg medio año y en Amalienborg el otro medio del tiempo del invierno- de tener, al menos, dos residencias oficiales .

El Castillo de la Paz
El castillo de Fredensborg, que siempre ha sido sede de grandes acontecimientos en la vida de la Familia real, tiene los jardines más grandes de Dinamarca y su nombre significa literalmente, el Castillo de la Paz. No obstante, no fue hasta el año 1972, cuando la reina Ingrid decidió reparar la planta baja de 700 metros cuadrados - la Chancillería, en concreto, fue utilizada durante años como gran trastero- acondicionándola para vivir en ella. Cansada de sufrir a diario el problema de las escaleras de Amalienborg, la reina madre se trasladó a Fredensborg hasta el día de su muerte, acaecida a finales del año 2000.

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Mary Donaldson