Los duques de Lugo asistieron a la inauguración de la rehabilitación de la Casa de las Flores, un nuevo espacio cultural en el palacio de la Granja
La infanta Elena destacó por su elegancia al escoger unos favorecedores pantalones de cuadros en blanco y negro que complementaba con un cuerpo de encaje en el mismo tono
12 JULIO 2002
La infanta Elena y Jaime de Marichalar presidieron el acto inaugural de las obras de rehabilitación de la Casa de las Flores y la restauración de las fuentes de los jardines del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso . Los duques de Lugo realzaron con su presencia el acto con el que se iniciaba el uso cultural del antiguo invernadero en el que se cultivaban frutas cuando el tren todavía no llegaba hasta la zona, lo que sucedió a finales del siglo XIX.
Ahora, el orangerie, como se le denominaba, acogerá distintas manifestaciones artísticas y culturales para lo que Patrimonio Nacional ha realizado una inversión de 912.537 euros en restauración y rehabilitación.
La asistencia de Jaime de Marichalar significaba, además, una nueva prueba de que su estado de salud mejora día a día. Después de la recaída que sufrió cuando viajaba a París para presenciar la final del Roland Garros, y que le llevó a ser ingresado otra vez en el hospital Gregorio Marañón, el duque de Lugo ha retomado sus actividades públicas y sociales. Así el día de la onomástica de don Juan Carlos, estuvo presente en la audiencia a los jugadores de la selección española de fútbol y estos días acudió, junto a su esposa, al último desfile del diseñador Óscar de la Renta para la casa Balmain.
Por su parte, la infanta Elena dio muestras de su gran elegancia. La hija mayor de los reyes lucía un pantalón de cuadros en blanco y negro que complementaba con unos elegantes zapatos en los mismos tonos y una chaqueta de punto en negro.