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22 MAYO 2002
Sonrientes y relajados, Marta Luisa de Noruega y Ari Behn llegaron a Trondheim, la ciudad donde contraerán matrimonio el próximo viernes 24 de mayo. La pareja, que vestía ropa informal y tenía un aspecto desenfadado, se mostró feliz y amable, saludando a los ciudadanos de esta localidad, que se habían congregado para dar la bienvenida a los novios reales.
Nada más llegar a la ciudad, se dirigieron, a primera hora de la mañana, al palacio de Stiftsgaarden donde, en sus maravillosos jardines, participaron en una sesión fotográfica en la que se mostraron muy cariñosos. Marta Luisa, vestida con un conjunto pantalón primaveral de color fucsia, y Ari Behn, con un traje negro y corbata gris, posaron felices y cogidos de la mano en las que probablemente sean sus últimas fotos como novios.
"Será emocionante que mi padre me conduzca hasta el altar"
A continuación, los dos comparecieron ante los medios de comunicación para hablar de su llegada a Trondheim, de los actos y fiestas nupciales que tendrán lugar desde hoy hasta el próximo viernes, pero, sobre todo, de sus sentimientos ante el inminente enlace. “Será emocionante que mi padre me conduzca hasta el altar”, declaró Marta Luisa en esta rueda de prensa. Ari, por su parte, se quejó con gran sentido del humor de no poder ver el vestido de la novia hasta el día del enlace.
Los invitados reales aterrizan en la ciudad noruega
La cuenta atrás para la boda de Marta Luisa y Ari Behn ya ha comenzado. Desde hoy, miércoles, hasta el próximo viernes 24, fecha en la que se celebrará la gran boda, Trondheim se vestirá de fiesta; una avalancha de invitados aterrizará, entre hoy y mañana, en la ciudad noruega. Los miembros de la Familia Real noruega y los invitados reales más cercanos a la pareja llegarán a lo largo del miércoles y el resto de los huéspedes, el jueves. Esta misma noche, Marta Luisa y Ari Behn celebrarán una fiesta privada para sus amigos íntimos en el Boelgen & Moi.
Sólo una excepción, la reina Sonia
Sonia de Noruega, la madre de la novia, quiso, sin embargo, supervisar los últimos detalles de las nupcias, tal y como hiciera el año pasado con el enlace de su hijo, el príncipe Haakon, y Mette-Marit, y, por este motivo, viajó antes de lo previsto a Trondheim. “Es la anfitriona y debe controlar todo cuanto ocurra tanto dentro como fuera del palacio de Stiftsgaarden. Pienso que es totalmente natural”, declaró al respecto Bjoern Ruud, responsable de la organización de la boda de Marta Luisa y Ari Behn.
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