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17 ABRIL 2002
Dos almas gemelas
Marta Luisa y Ari Behn, dos almas gemelas, que se han encontrado en el momento adecuado. Comparten los mismos proyectos, las mismas creencias, los mismo gustos... Su amor a la literatura, por ejemplo, es uno de las pasiones que más ha contribuido a unirles. “Puede sonar increíble, pero hemos crecido de un modo bastante parecido: rodeados de cultura y mucha literatura”, comenta al respecto Ari, uno de los jóvenes escritores noruegos con más éxito de ventas. La Princesa, por su parte, además de dedicarse a la literatura infantil como autora y "contadora" de cuentos, pertenece a un grupo literario que se reúne, cada martes, con amigos del instituto de secundaria. Ari Behn, su futuro marido, ha sido el último en incorporarse al grupo.
"Es muy bueno con los caballos
Otra afición común es la hípica aunque, en el caso de Ari, despertara tardíamente, a raíz de salir con la Princesa. “Me he convertido en un tipo con dotes para los caballos. Eso nunca lo hubieseis creído”, ríe Ari. “Es muy bueno con los caballos y estoy gratamente sorprendida con él”, apostilla Marta Luisa.
Los preparativos de la boda
La pareja parece vivir en un auténtico remanso de paz, siempre de acuerdo, incluso en lo que respecta a los cansados preparativos de la boda. “Coincidimos en la mayoría de las cosas. Desde las flores con las que se van a adornar los escenarios y los colores empleados en el diseño nupcial, hasta los platos que incluirá el menú y que, por supuesto, mantendremos en secreto. Y, Ari -continúa la Princesa-, no verá el vestido antes de la ceremonia”.
El Vals que no saben bailar
Un detalle que no han tomado demasiado en cuenta aún es el romántico vals nupcial con el que abrirán el baile, desspués de su banquete de bodas. “Tenemos que practicarlo -ríe la princesa, mientras mira a Ari, que intenta decir que no sabe bailar. Sí, ya. Claro que puedes, aunque no lo hagamos con tanto estilo como los príncipes Haakon y Mette-Marit”, dice entre risas, la Princesa.
Una tarde perfecta
No necesitan mucho para ser felices y disfrutar de una tarde perfecta, tal vez se conformen con estar en compañía del otro. “Puede ser cuando estamos juntos con mucha gente, en un bonito concierto, un restaurante, un barco en el mar o simplemente sentarnos tranquilamente y mirar a las estrellas”, cuenta la princesa. “Y quizá lo mejor de todo: sentarse y hablar de un día en el que hemos vivido muchas cosas juntos”, añade Ari.
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