Sus gestos de amor, su esfuerzo han llevado a los pueblos una vida más digna y más libre de la pobreza
Doña Sofía degustó en la escuela de hostelería Hoa Sua las distintas especialidades de la gastronomía vietnamita que los jóvenes estudiantes prepararon
Doña Sofía se usa a sí misma como un arma contra la pobreza a sabiendas de que el poder de su imagen puede llegar hasta el infinito
25 FEBRERO 2002
Un día de retraso a causa de una avería en el avión
Doña Sofía llegó al aeropuerto de Hanoi, Vietnam, un día después de lo previsto al sufrir el avión en el que viajaba una avería cuando se encontraba realizando una escala técnica en Bangkok, Thailandia. Sin embargo, esta eventualidad –la Reina decidió entonces hacer noche en Bangkok y salir al día siguiente hacia Hanoi en un vuelo distinto- no impidió que conociera los proyectos de ayuda y cooperación en los que España comienza a participar en esta región de Asia.
Paella y ‘nuoc mam’
Los 580 jóvenes estudiantes de la escuela de hostelería Hoa Sua fueron los primeros en recibir la visita de doña Sofía. La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) ha construido una residencia en el mencionado centro para alojar a más de un centenar de alumnos sin recursos, un gesto que agradecieron al contar con la presencia de doña Sofía elaborando una típica paella española.
La Reina lo prueba todo
Junto a una degustación de los platos más representativos de la cocina vietnamita, en la que seguramente no faltaba el ‘nuoc mam’ –condimento de esencia de pescado fermentado-, los futuros cocineros se esmeraron en preparar el plato más internacionalmente conocido de la gastronomía española, la paella, y la Reina agradecida, probó de todo como siempre.
Los estudiantes y el Presidente
Antes de reunirse con las distintas ONG españolas que operan en Vietnam, doña Sofía tuvo oportunidad de conocer a algunos de los setenta alumnos que estudian español en el aula que el Instituto Cervantes posee en la Universidad de Estudios Extranjeros. Posteriormente, asistió a la cena que el presidente de la República, Tran Duc Luong ofreció en su honor y con la que se puso fin a su primer día en Hanoi.
Marionetas en el agua
El segundo día, la Reina asistió a uno de los espectáculos más populares y vistosos de Vietnam: las marionetas de agua. Doña Sofía disfrutó con la danza de los muñecos de madera vestidos con brillantes colores sobre el agua al ritmo marcado por instrumentos de percusión tradicionales.
Al finalizar el espectáculo, la Monarca se trasladó al Orfanato que la Cruz Roja tiene en Da Nang. Fue uno de los momentos más emotivos del viaje: recorrió las instalaciones rodeada por los más de veinte niños que se alojan en el centro, los cogió en brazos, los besó y, además, presidió la entrega del talón que la Agencia Española de Cooperación Internacional ha destinado al necesitado orfanato.
Doña Sofía visitó, asimismo, el museo de esculturas de la dinastía Cham -que dominó en gran parte de Vietnam entre los siglos VI y XVI-.
Con su encuentro con un grupo de representantes de la colectividad española que reside en Vietnam y con su asistencia a la presentación de la ‘Estrategia de concienciación sobre la diversidad y el diccionario de términos biológicos’ finalizó su estancia en el país asiático.