Por amor al príncipe Guillermo, Máxima ha tenido que hacer infinidad de renuncias
Los ciudadanos de Holanda la recibieron inicialmente manteniendo las distancias pero pronto se dejaron vencer por el inmenso poder de su sonrisa
La princesa Máxima se preparó durante meses para su nueva vida
Durante la celebración de esta cena en los días previos a la boda, el primer ministro, Win Kok, -inicialmente mandó investigar el pasado de su padre- se deshizo en elogios y bienvenidas hacia Máxima
20 FEBRERO 2002
El amor
El príncipe heredero Willem-Alexander no está considerado por sus conciudadanos precisamente como una belleza -ese honor le corresponde según muchas mujeres a su hermano Constantino-, pero sí como un gran conquistador que mantuvo su corazón a salvo hasta que, después de cumplir, los 34 años, encontró por fin, durante un viaje, a su verdadero amor: la argentina Máxima Zorreguieta.
El destino les llevó hasta el mismo lugar, la ciudad de Sevilla y Cupido se encargó del resto. Desde que ambos aterrizaron en España por separado, su historia de amor fue cuestión de horas. Máxima había oído que a la fiesta a la que iba a asistir como invitada acudiría también un Príncipe, pero no imaginó por entonces que aquel Príncipe acabaría convirtiéndola en princesa...
Como su abuela la reina Juliana
El príncipe Guillermo se parece mucho a su abuela, la Princesa Juliana. El heredero sabe relativizar bien los problemas y tiene un sentido del humor negro, según dicen quienes le conocen de cerca. Parece no sentirse cómodo en situaciones en las que debe comportarse según el protocolo. Disfruta más de las situaciones improvisadas en las que puede gastar una broma y dejarse ver de su lado más jovial, como en un cóctel o una recepción. Tiene conocimientos de idiomas que superan a la media y muy buena memoria.
Guillermo de Holanda padece la enfermedad de Besnier-Boec
Willem-Alexander es una persona sana y apasionada de los deportes. Practica el tenis, esquía, navega, juega al golf, escala montañas, monta a caballo, patina y bucea. También le gustan los coches rápidos y volar. En 1986, el príncipe participó en la Friese Elfstedentocht -carrera de patinaje que recorre once ciudades holandesas-, y en 1992 participó en el maratón de Nueva York. Aventuras que ha podido emprender sin que su salud corriera ningún tipo de peligro ya que, desde 1991, el Príncipe padece la enfermedad de Besnier-Boec. Una afección del sistema inmunológico que podría –en el caso de que ésta se desarrollara- volverse contra su propio organismo.
Buenos informes médicos
Los síntomas de esta dolencia son: malestar general, junto con fiebres repentinas inicialmente inexplicables, así como problemas respiratorios, que se producen especialmente al realizar esfuerzos y por el estrés. La enfermedad de Willem-Alexander no ha llegado a pasar de la primera fase en los últimos años y los médicos confían en que ésta no empeorará.
El sueldo de los Príncipes
Willem-Alexander recibe una nada despreciable asignación como heredero de la Corona. Para gastos de personal, representación y gastos personales. No obstante, en su casa de Wassenar, donde residirán después de la boda, no sólo llegará un sueldo. También Máxima tiene derecho a una asignación del Estado desde su compromiso matrimonial con Willem- Para 2002 la asignación del Príncipe asciende a 907.561 Euros y la de Máxima a 733.762 Euros. Libres de impuestos.