Los príncipes Guillermo y Máxima no dudaron en dedicarse cariñosos gestos ante las cámaras durante su estancia en Saint Moritz
Máxima y Guillermo de Holanda llegaron a Suiza el pasado domingo procedentes de Londres, donde visitaron a los padres de la Princesa
Tanto Máxima como Guillermo son expertos esquiadores aunque, según afirmó el Príncipe, es probable que continúen su luna de miel en un destino de mar y sol
7 FEBRERO 2002
La estación suiza de Saint Moritz ha sido el destino escogido por los príncipes de Orange-Nassau. Guillermo y Máxima, para disfrutar de los primeros días de su matrimonio. Tanto Máxima como Guillermo son grandes aficionados al esquí.
En hola.com ya les habíamos informado de que los príncipes herederos de Holanda llegaron al aeropuerto de Zurich el pasado domingo con la intención de pasar unas jornadas practicando uno de sus deportes favoritos. Sin embargo, estas son las primeras fotografías de los protagonistas de la primera boda Real del año disfrutando de su viaje de recién casados.
Unas imágenes que son el mejor reflejo de la felicidad que sienten los Príncipes. No dudaron en dedicarse tiernas miradas y cariñosos gestos mientras eran retratados en la nieve. Quisieron mostrarse como se sienten: ilusionados, sonrientes e inmensamente felices.
El recuerdo de su boda
Sin duda, tienen todavía muy presentes los momentos más emotivos que vivieron el día de su boda. Su encuentro, vestidos con el traje de novios, en Palacio. La primera ocasión en la que se dirigieron oficialmente a Máxima con el título de Princesa -fue el cuando el alcalde de Ámsterdam quien tuvo tal honor al finalizar la ceremonia civil del enlace. El sonido del tango argentino 'Adiós Nonino' en la Niewe Kerk, momento, por otra parte, en el que Máxima no pudo reprimir las lágrimas. El júbilo con el que millares de holandeses recibieron su beso en el balcón Real, y, por fin, un día después, el encuentro de Máxima con sus padres, Jorge Zorreguieta y Carmen Cerrutti en Londres para presentarles a su marido y compartir con ellos los sentimientos vividos el día del enlace.