Según el protocolo marcado para su enlace, el príncipe heredero y Máxima se encontraron a las diez menos diez en el Palacio Real de Ámsterdam
La reina Beatriz, con su esposo, el príncipe Claus se dirigen al edificio Beurs van Berlage mientras saludan a los ciudadanos congregados en el lugar
2 FEBRERO 2002
Máxima Zorreguieta y el príncipe Guillermo de Holanda, según el protocolo marcado por la Casa Real holandesa para el día de su enlace, se encontraron vestidos con sus trajes de boda a las diez menos diez minutos de la mañana en el palacio Real de Ámsterdam. Poco después, salían del regio edificio para dirigirse a Beurs van Berlage, donde se ha celebrado la ceremonia civil que ha precedido al oficio religioso de la boda del heredero al Trono de los Pasíses Bajos.
Esta ha sido la primera ocasión en la que el histórico edificio de la bolsa de Ámsterdam albergaba una boda Real - hasta 1998 se realizaban en él operaciones mercantiles- y la sala principal ha aparecido adornada con tulipanes, arbustos en flor, como la azalea mollus, lilas y rosas, todo en color blanco, tal y como había dispuesto Máxima Zorreguieta de acuerdo con el decorador Johan Weisz.
El alcalde de Ámsterdam, J.Cohen, ha oficiado la ceremonia civil en inglés y holandés y ha tenido también unas emocionantes palabras en español dedicadas a la futura Reina de Holanda. Cohen ha sido la primera persona que se ha dirigido a Máxima utilizando el título que desde hoy posee, Princesa. Después de que los novios pronunciaran su primer "Sí, quiero", a las diez y media de la mañana, Cohen pidió a los invitados un aplauso para el nuevo matrimonio y entonces se refirió a Máxima como Princesa.