Veinticuatro horas después de enterrar a su hija, Farah Pahlevi, casi sin creer la tragedia que ha vuelto a golpear su vida, abrió las puertas de su casa de París
22 JUNIO 2001
BUSCABA EL VERDADERO AMOR
—¿Su hija siempre estuvo sola o encontró el
amor? ¿Le hizo a usted partícipe de algún idilio?
—En este terreno, ella también idealizaba. Leila
había encontrado el amor, pero quizá no el gran
amor, el verdadero amor. Ella deseaba encontrar a
alguien que la amara, que la aceptara como era,
pero que al mismo tiempo fuera fuerte y tuviera
una personalidad excepcional. Alguien que pudiera aportarle amor y comprensión, apoyarla,protegerla. Desgraciadamente, entre los jóvenes que mi
hija conoció no encontró a nadie que reuniera esas
cualidades. Recuerdo que un día le pidieron que
describiera al compañero ideal. Y esto es lo que
contestó:«El compañero ideal es, en primer lugar,
alguien que me comprenda ,que sepa quién soy, de
dónde vengo, o que he vivido ,lo que vivo hoy. Alguien que pueda apreciar mi manera de ver las cosas y compartirlas. Deberá ser abierto ,honesto,sensible, tolerante, pero también paciente. Tendrá sus
propias metas,s erá responsable, fácil para vivir con
él...Pero también deberá querer a mis dos perros.
—¿Por qué la princesa,después de sus estudios superiores,no consideró nunca ejercer una actividad
profesional?
—Sin duda, eso era un corolario de su enferme-
dad. Tenía miedo de empezar cualquier cosa. Ella no
llegó a concentrarse ,a encontrar su camino. Leila leía
mucho, conoció a personalidades de primera línea en
todos los terrenos (artístico,literario, poético. Mi hija se interesaba por todo lo que sucedía en Irán y le gustaba oponerse a los que tenían opiniones diferentes a
las suyas. No dudaba en enfrentarse a sus adversarios. En realidad ,era demasiado franca y a menudo poco diplomática. Podría poner a la gente en su sitio y,
como se dice en francés, no se mordía la lengua.
Todo eso no corresponde al perfil de la depresión.
Cuando Leila estaba muy fatigada no quería salir, y cuando salía, no quería mostrar su fatiga. Para ella era ,sin duda, una carga suplementaria que llevar.