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25 ENERO 2001
Durante varios días Mónaco se ha vestido de brillantes y vivos colores con su tradicional fiesta del circo. La semana pasada asistimos a la inauguración del espectáculo, con la asistencia del príncipe Raniero, de su hija pequeña, Estefanía y del heredero, el príncipe Alberto. El domingo, la familia Grimaldi al completo acudió al circo, incluidos los príncipes de Hannover, que llevaron a la pequeña Alexandra y estuvieron pendientes de ella en todo momento.
El día 24 el príncipe Raniero, Estefanía –que como es conocido es una gran admiradora del arte circense- y Alberto volvieron a reunirse bajo la carpa para clausurar el XXV Festival de Circo del principado que, fundado por el soberano monegasco y bajo su tutela, se ha consolidado como uno de los mejores del mundo. Una vez más Raniero recibió una fuerte ovación por parte del público asistente y, entre cálidos aplausos, entregó el Payaso de Oro al domador de caballos Alexis Gruss Jr.
El actor francés, Alain Delon, tampoco quiso perderse la entrega de premios y se dejó ver con la clásica bufanda roja y blanca del festival.
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