4 MAYO 2004
Tan sólo faltan 18 días para que el príncipe Felipe y su prometida, doña Letizia, se conviertan el próximo 22 de mayo en marido y mujer y, como es natural, a estas alturas están todos los preparativos prácticamente listos.
Pre-reservas hoteleras confirmadas
La mayoría de los invitados al histórico enlace han enviado ya la confirmación -o declinación, según el caso- a la invitación nupcial y la Casa del Rey, por su lado, ha confirmado las pre-reservas hoteleras de los principales huéspedes, que se alojarán en los hoteles más lujosos y céntricos de Madrid, entre ellos, el Ritz, el Palace, el Villa Magna y el Santo Mauro. Los datos fueron remitidos ayer a las embajadas de España de los distintos países, para que éstas se los comunicasen a los invitados a la boda real del Príncipe de Asturias. Un portavoz del Palacio de la Zarzuela informó de que la Casa del Rey invita a los asistentes a la ceremonia y a los actos previstos en torno a las nupcias, pero no al alojamiento, que corre por cuenta de los asistentes.
Tapices y flores en la Almudena
La sobriedad será la nota predominante de la decoración de la catedral de La Almudena el próximo 22 de mayo. Sólo se utilizarán los tapices de Patrimonio Nacional y flores blancas sobre verde como adornos de la ceremonia litúrgica con el fin de “enfatizar las líneas arquitectónicas del edificio y de que los novios sientan la cercanía de los ciudadanos que estarán en el patio de la Armería”, explica el arquitecto Ignacio Vicens, coordinador de los preparativos de la Catedral para el enlace matrimonial del Príncipe de Asturias con doña Letizia Ortiz.
Asimismo, los arreglos florales -pequeñas calas, fundamentalmente- servirán para ocultar los elementos desfavorables que, por otra parte, requiere un acto tan importante -como los tecnológicos, necesarios para su retransmisión-. No obstante, el templo no se sobrecargará de flores. Todo adorno está subordinado al realce de la ceremonia. De ahí que el principal elemento decorativo sean los tapices de temática religiosa en el interior de laCcatedral y de cuestiones paganas en el patio del Príncipe en el Palacio Real.
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