15 ABRIL 2004
El Príncipe de Asturias y su prometida, doña Letizia Ortiz, acompañados por sus madres, la Reina Sofía y Paloma Rocasolano, se acercaron ayer a la Catedral de La Almudena para comprobar el estado de los preparativos que se están llevando a cabo en el templo madrileño con motivo de la boda real.
Puesta a punto en la catedral
Llegaron a la catedral, a la que accedieron por el garaje -ubicado en la parte trasera-, poco después de las cinco de la tarde. Una vez en el interior, don Felipe y dona Letizia revisaron, entre otros detalles, las cinco campanas, recién llegadas del taller, que tañerán el día de su boda. Cuatro de ellas habían sido reparadas para que volteen de forma mecánica y la quinta, original del siglo XVII, fundida y reconstruida de nuevo en una de 1.600 kilos por la histórica empresa Campanas Quintana, el quirófano particular de Manuel Quintana, situado en la localidad palentina de Saldaña.
Durante su visita, los futuros esposos y sus acompañantes contemplaron la obra del pintor Kiko Argüello, líder carismático del movimiento ultraconservador Camino Neocatecumenal, en uno de los ábsides de la iglesia, así como el resto de elementos decorativos y de mobiliario suministrados por Patrimonio Nacional –tapices, alfombras...-. Los cuatro abandonaron el templo poco antes de las siete de la tarde. Para entonces, ya se habían congregado a la salida del garaje varias decenas de madrileños que deseaban felicitar a los novios.
Precisamente para agradecer que el Príncipe Felipe haya elegido Madrid para escenario de su boda y, muy especialmente, su contribución a la defensa de los valores constitucionales, democráticos y sociales, el Príncipe de Asturias recibirá el próximo 10 de mayo la máxima distinción que concede el Ayuntamiento, la Medalla de Honor de la Ciudad, según ha anunciado hoy el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón.
Celebración de cumpleaños
Fue ayer un día intenso para los cuatro, pero muy especialmente para la futura Princesa. Y es que horas antes, acompañada por su hermana Erika, doña Letizia Ortiz festejaba el 52º cumpleaños de su madre, Paloma Rocasolano. La prometida del Príncipe de Asturias se desplazó a media mañana en un vehículo oficial al domicilio de su madre para felicitarla.
Cuando Paloma Rocasolano llegó al mediodía a su casa tras concluir su jornada laboral en el centro de salud de Vallecas (Madrid), cerca del barrio en el que reside, fue gratamente sorprendida por sus dos hijas, que la esperaban para celebrar juntas su aniversario. A continuación, las tres se dirigieron a un conocido restaurante de la capital, donde disfrutaron de una agradable velada en familia, en la que no faltó la tradicional tarta de cumpleaños.
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