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Don Felipe y Letizia se reservaron las últimas horas de ese histórico día (31 de enero) para escabullirse por las callejuelas del centro de Oviedo.
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Doña Letizia eligió el restaurante “La Corrada del Obispo” para celebrar la primera cena de ambos en la ciudad de Oviedo, así como el primer cumpleaños que pasaban juntos.




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4 FEBRERO 2004
don Felipe y su prometida planearon su viaje a Asturias con todo detalle y decidieron que a la parte oficial e institucional (dentro del marco de una visita privada, que es lo que fue en todo momento) había que añadirle otros planes y actividades “más emocionales”, más íntimos. Porque sin bien es verdad que ya habían estado en casa de los abuelos de doña Letizia las pasadas Navidades, esta última cita con el Principado pasaría a la historia como la primera en la que ambos disfrutaban juntos de una ciudad que, y aún por razones muy distintas, tanto ha significado en sus vidas: Oviedo.

El estanque, las monedas y los deseos
Así, y después de haber vivido la jornada del viernes por la mañana en presencia de las autoridades civiles y eclesiásticas del Principado que les acompañaron durante la visita al Santuario de la Virgen de Covadonga, el Príncipe y Letizia dejaron atrás las montañas con su manto verde y la Cueva con la escalera del peregrino por la que bajaron hasta el estanque para tirar las monedas y pedir un deseo. Un deseo que, por supuesto, se llevaron con ellos porque, como bien dijo don Felipe, aunque “hemos pedido muchas cosas a la Santina, eso queda entre nosotros y la Santina".

Una noche muy especial
Tras unas horas de descanso en el hotel "Reconquista", a donde llegaron a primera hora de la misma tarde del viernes y, sin importarles que la noche les recibiera con el típico frío húmedo del Norte, don Felipe y Letizia se reservaron las últimas horas de ese histórico día (31 de enero) para escabullirse por las callejuelas del centro de Oviedo. El Príncipe quería pasear por la ciudad de la mano de su prometida, sin testigos. Asimismo, su futura esposa, había preparado un regalo muy especial de cumpleaños: descubrir para él su ciudad natal, el “reino” donde creció y vivió hasta que sus padres decidieron trasladarse a Madrid.


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