1 DICIEMBRE 2003
Mientras el mundo se encuentra a la espera de que doña Letizia debute en su primer acto público como prometida del Príncipe Felipe -se da por hecho que esto sucederá el próximo 6 de diciembre, Día de la Constitución-, la existencia de la futura Princesa de Asturias transcurre entre su paulatina incorporación a la vida privada del Heredero (amigos, entornos...) y un curso intensivo para aprender en tiempo récord –contraerán matrimonio el próximo 22 de mayo- el oficio de Princesa.
Desde que se hiciera público su compromiso, el pasado 6 de noviembre, y la pareja se hallara libre para ampliar su círculo de amistades, doña Letizia se ha ido integrando poco a poco, pero cada vez con más presencia, en la agenda privada de don Felipe de Borbón. Cacerías, funciones de teatro, fiestas... Miles de planes y salidas, tal y como viene ocurriendo los últimos fines de semana.
Viernes cena
De hecho, el pasado sábado 29, tenían planeado asistir a una fiesta organizada por algunos amigos del Príncipe. Cita que finalmente se vieron obligados a declinar por la tragedia acaecida en Irak en la que fallecieron siete agentes españoles en una emboscada en aquel país. El pasado viernes, doña Letizia se reunió con su padre y una íntima amiga en el conocido restaurante de Zalacaín. Durante la velada, la futura Princesa de Asturias recibió varias llamadas telefónicas de don Felipe. Estaba radiante de felicidad y muy elegante. doña Letizia vestía un traje pantalón de color negro (con chaqueta corta), una camiseta gris algo más informal, y lucía su anillo de compromiso, por fin, estrechado (le estaba grande). Como plato principal la prometida del Príncipe optó por un Steak Tartare -descartando de esta forma la posibilidad de que fuera vegetariana, como se venía comentando- y como postre, una porción de tarta, aunque continuó picoteando también de la de su padre.
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